El paripé de una huelga general de handling

La convocatoria de una huelga es, probablemente, la última y mejor arma para reivindicar tus derechos laborales. Y sin duda también, la peor percibida por la sociedad en la que vivimos. Lo que acabamos de vivir en estos últimos días es sin duda, el arquetipo de maniobra que nos acostumbran a plantear UGT, CCOO y USO para demostrarnos que siguen estando ahí y que defienden a ultranza los intereses de los trabajadores. Vayamos por partes.

El convenio de sector se lleva incumpliendo desde que se aprobó por primera vez, allá por el año 2005. Sólo hay que irse a los juzgados y preguntar a todos los trabajadores que en estos años han sido subrogados, dónde han tenido que recurrir para que se les reconozcan sus derechos: un juez.

No es la primera que se despiden a trabajadores: queremos recordar que ocurrió en Málaga cuando llegó Ryannair, que lleva ocurriendo en Canarias desde hace más de un año en Atlántica de handling, que ocurrió en Acciona en Palma de Mallorca…., por no mencionar lo ocurrido recientemente en Valencia. Quizás también ellos merecieron una respuesta similar.

Con respecto a la concesión de handling y autohandlings, CESHA denunció hace años en un artículo titulado Hacia dónde va el handling , la necesidad de controlar el acceso al negocio aeroportuario y la gestión del mismo.

Sobre el mantenimiento y mejora de las condiciones de trabajo no se ha dicho nada. De la situación del colectivo FACTP´S, de los eventuales, de la jornada laboral y un largo etc que vivimos cada día. Y no puede decirse nada porque los firmantes de esta huelga, de esta pantomima, son los mismos que luego firman los convenios, son los mismos que pactan los despidos y las reglas del juego, son los mismos que hoy te dicen “lucharemos por ti a muerte” y mañana te venden tus derechos porque “no hay más alternativa”.

Nos alegramos de la reincorporación de estos trabajadores de WFS. Pero consideramos también, que se ha quemado un instrumento precioso para la defensa de nuestros derechos. Queremos pensar que a partir de ahora, con la desconvocatoria de esta huelga, todos los males y problemas que tenemos se solucionarán, que recuperaremos la dignidad perdida y abandonaremos esa situación de precariedad en la que nos hemos instalado.

Pero mucho nos tememos que habrá sido otro brindis al sol.