A propósito de Level

Tenemos que remontarnos a 2012 cuando Iberia anunció el despido de 4.500 trabajadores en lo que se denominó el Plan de Transformación de la compañía.

Con el inicio del “conflicto y el desencuentro” se propició el Acuerdo de Mediación de Tudela en 2013 y la posterior firma del XX convenio en 2014. En ambos casos, a los trabajadores de Iberia se nos impusieron unas condiciones laborales con la intención de reflotar la compañía y con el objetivo futuro de crecer dentro del proyecto Iberia: importante reducción salarial, cesión de días de descanso, aumento de la productividad, menor cupo de vacaciones en verano, nuevos tipos de contrato, desaparición de trienios y niveles de progresión…

El tiempo parece decir lo contrario: Iberia Express sigue creciendo, Vueling sigue creciendo y ahora crean Level para la nueva operación desde Barcelona.

¿Pero no cedimos derechos y condiciones para hacerlo desde dentro?

¿Y todo el sacrificio realizado?

Todos sabemos que el reciente acuerdo firmado entre la Dirección y los sindicatos de vuelo tiene una duración determinada y que cuando Level obtenga su AOC, contratará a su propio personal.

Iberia está destinada a crecer en LOW COST. Y crecer en LOW COST tiene consecuencias para sus trabajadores: salarios y condiciones low cost.

De todos los insumos y costes que intervienen en la operativa, los únicos que controla Iberia de manera directa son los costes de personal, ya que el precio del combustible, los aviones y las tasas aeroportuarias le vienen dadas… Vender billetes a 400€ i/v a las Américas no vemos que pueda ser muy lucrativo y rentable, a no ser que salga de nuestros bolsillos.

Si bien es cierto que los clientes tienen derecho a viajar con tarifas bajas y asequibles a todas las economías, no es menos cierto que los TRABAJADOFES también tenemos derecho a percibir salarios justos, dignos y acordes a los tiempos que vivimos.

Señores directivos, gestores y sindicatos firmantes de “todo aquello”: esto no fue lo pactado, no fue lo que aceptamos….