Proteger los territorios libres del COVID-19 desde los aeropuertos

Sólo una actirtud responsable y comprometida por parte de todos puede acabar con la expansión de la pandemia

Se acerca el final del Estado de Alarma y se alumbra la vuelta a la normalidad, aunque la desescalada se anuncia lenta y progresiva para garantizar que no haya ningún repunte de los contagios. El Gobierno Central  y los diferentes Gobiernos autonómicos han adquirido decenas de millones de mascarillas para repartir en las estaciones de autobús, metro y cercanías, siendo su uso por ahora, tan solo una recomendación. 

Todo ello está muy bien, pero el Gobierno y AENA se han olvidado de uno de los principales focos de contagio de larga distancia, los aeropuertos. A través de los aeropuertos y en pocas horas, se puede trasladar el virus a más de 2000 km entre territorios, expandiendo nuevamente la enfermedad. Se hace necesario adoptar medidas de contención del virus dentro de cada territorio, tanto a nivel local como autonómico, previniendo sobre todo la expansión del virus por todo el estado.

En este sentido, esta organización sindical, cree conveniente y obligatorio que se adopten medidas en los aeropuertos para facilitar los movimientos al mismo tiempo que se garantiza la seguridad de los viajeros, tanto de los que salen como de los que llegan, así como la seguridad de los territorios de destino y la seguridad de los propios trabajadores de los aeropuertos. Las medidas que este sindicato considera necesarias para garantizar dicha seguridad pasan por los siguientes puntos:

  1. Evitar las aglomeraciones en los aeropuertos: para ello, no se debería permitir el acceso a los aeropuertos hasta al menos, 3 horas de antelación de la hora programada de salida del vuelo. Tampoco se debería permitir ir a recibir a la llegada de un vuelo a más de un familiar, amigo, etc.
  2. Promover una adecuada gestión de las colas en los mostradores de facturación y en los embarques de los vuelos. En los vuelos que haya que acceder al avión por medio de autobuses (las llamadas jardineras) habrá que habilitar/facilitar que el espacio entre los pasajeros sea de al menos 1.5 metros.
  3. Se debería obligar al uso de mascarillas a todos los viajeros que pasen a la zona de facturación y embarque, manteniendo la mascarilla durante todo el trayecto del vuelo y hasta la salida del aeropuerto de destino.
  4. Evitar el contacto directo entre pasajero y trabajador. Nuestra dinámica de trabajo exige comprobar documentaciones, manejar equipajes y bultos de mano, tarjetas de embarque… En este sentido, se deberían establecer unos protocolos muy exigentes de actuación que garantice la salud de todos: trabajadores y viajeros.
  5. Realizar un test a todos los trabajadores de los aeropuertos a fin de averiguar si han pasado o no la enfermedad para poder determinar si pueden o no ser inmunes y garantizar de esta manera la salud y seguridad de sus compañeros de trabajo y los viajeros.
  6. Cuando los medios lo permitan, se debería poder realizar un test de análisis rápido en el propio aeropuerto antes de que ningún pasajero acceda dentro del avión, negándosele el embarque en caso de dar positivo y activando el protocolo de actuación con los otros pasajeros que hayan podido estar en contacto con el infectado. Además, se debería de certificar ante la tripulación y el aeropuerto de destino que todos los pasajeros han pasado las medidas de control.

Sólo tomando las medidas adecuadas y extremando la precaución podremos garantizar la salud y el viaje en óptimas condiciones de todos los que circulamos en el ámbito de los aeropuertos.