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La contaminación en los aeropuertos: un problema de salud pública

Los trabajadores de handling y aeropuertos estamos expuestos a niveles de contaminación muy superiores a lo permitido. 

Según un documento de trabajo publicado por la Oficina Nacional de Investigación Económica en USA, titulado “Aeropuertos, contaminación atmosférica y salud”: “Los aeropuertos son una de las mayores fuentes de contaminación ambiental de los Estados Unidos [...] la continua congestión de las pistas aeroportuarias contribuye considerablemente a los niveles locales de contaminación y a la salud de los residentes que viven en las cercanías y están expuestos al aire de los aeropuertos”.

¿Cuáles son los riesgos para la salud de los trabajadores y trabajadoras aeroportuarios?

La combustión del JET A-1 de los aviones y el diésel que utilizan los equipos de manipulación de equipajes emiten las partículas ultrafinas (PUF), lo que puede generar un alto nivel de exposición a estas sustancias por parte de los empleados que trabajan en los aeropuertos. Varios aeropuertos han informado de la existencia de altos niveles de PUF,  especialmente en el área de estacionamiento de las aeronaves y por eso desde CESHA denunciamos que cientos de miles de trabajadores del sector aéreo estamos gravemente expuestos a las muy dañinas PUF.

“Al inhalarse a través de los pulmones y llegar al torrente sanguíneo afecta de manera directa al aparato respiratorio y al sistema cardiovascular”

Los datos revelan diferencias notables en los niveles de exposición a estas partículas entre los grupos ocupacionales que trabajan en aeropuertos. Los encargados del equipaje, coordinadores y técnicos de mantenimiento están expuestos a unas concentraciones medias siete veces mayores que las de los empleados/as que trabajan principalmente en el interior. Una estimación aproximada de la exposición a la que se someten los operarios o servicios auxiliares  durante una hora de trabajo en hora punta es de 45.000 millones de partículas. Los trabajadores de catering, servicios de limpieza, fingeros y personal de seguridad también están expuestos a concentraciones intermedias.

Se espera que la industria de aviación civil crezca un 3,1 % al año durante los próximos 20 años. Si no se hace nada al respecto, la contaminación del aire en los aeropuertos y los riesgos para la salud asociados a ella aumentarán de manera exponencial.

¿Qué son las PUF?

Las PUF son partículas en suspensión de tamaño nanoscópico que se forman en los motores de los aviones y diésel por la combustión incompleta del combustible. Los motores de los aviones son una fuente importante de partículas de sulfato inorgánico debido al alto contenido de azufre presente en el JET A-1, combustible de los aviones.

“Los datos revelan diferencias notables en los niveles de exposición a estas partículas entre los diferentes colectivos ocupacionales que trabajan en los aeropuertos”

¿Cómo afecta a la salud?

Al inhalarse, a través de los pulmones llegan al torrente sanguíneo y afecta de manera directa al aparato respiratorio y al sistema cardiovascular. Puede agudizar problemas respiratorios, isquemia, arritmias y diferentes enfermedades cardiovasculares.

¿Qué están haciendo los organismos públicos del sector de la aviación en España?

Prácticamente nada.

¿Y qué dice OACI?

OACI, que es la Organización Internacional de Aviación Civil, publicó un informe en septiembre de 2016 en el que alertaba del elevado índice de PUF en los aeropuertos en los que se habían iniciado estudios en esa materia. Alertaba además, del coste  económico y social si no se tomaban de manera urgente medidas destinadas a paliar este problema.

La salud de los trabajadores aeroportuarios es una prioridad.

La nota de estudio describía las posibles inquietudes de tipo sanitario derivadas de la exposición de los empleados de aeropuertos a partículas ultrafinas procedentes del escape de las aeronaves y de motores diésel en dichos aeropuertos, e invitaba a instar a la OACI a que amplíe consecuentemente sus políticas y prácticas relativas a la protección del medio ambiente, a la protección de la salud y la seguridad de los empleados. Esta es una prioridad para CESHA y que también debería serlo para las administraciones implicadas.

Se ha pedido a la OACI incorporar la contaminación atmosférica que generan los motores diésel en su Declaración consolidada de las políticas y prácticas permanentes de la OACI relativas a la protección del medio ambiente.

Medidas paliativas para reducir la contaminación atmosférica

Desde CESHA pensamos que mientras llega la electrificación de todo el parque móvil en los aeropuertos, se pueden tomar las siguientes medidas de carácter preventivo y paliativo:

  • Jubilaciones anticipadas para trabajadores con más de 20 años en el sector (aplicar el coeficiente reductor).
  • Efectuar más mediciones atmosféricas e investigar en este campo.
  • APU apagada durante toda la escala de la aeronave..
  • Exigir que las aeronaves utilicen un solo motor cuando ruedan por la pista antes de despegar y después de aterrizar.
  • Inicio de puesta en marcha de los motores una vez finalizada la maniobra de push-back.
  • Concienciar a los trabajadores de los aeropuertos.

¿Para cuándo las mejoras en handling?

salarios y condiciones laborales dignas en los aeropuertos

Hay que trasladar los beneficios empresariales a los convenios colectivos en las empresas de handling.

Luis de Guindos, el ministro de economía, ha declarado hoy que los datos estimados de crecimiento del PIB y de empleo del segundo trimestre serán HISTÓRICOS.

Las compañías aéreas y operadores de handling están ganando lo que nunca, AENA no para de mejorar los datos de pasajeros y aeronaves en sus aeropuertos y nuestras preguntas son:

¿Cuándo piensan trasladar esas mejoras al sector aéreo?

¿Cuándo piensan mejorar los salarios y las condiciones de precariedad en la que nos encontramos?

¿Cuándo piensan solucionar el descomunal desfalco que supone tener a miles de trabajadores eventuales con contratos en fraude de ley?

Desde CESHA QUEREMOS RESPUESTAS.

El aeropuerto de El Prat amenaza con explotar este verano

La situación que padecen los trabajadores de Iberia en el aeropuerto de Barcelona puede llevar al límite la operación estival.

La expectativa de récord en el número de pasajeros, el aumento de líneas por parte de Vueling, que prevé operar más de 400 rutas con un déficit de tripulaciones que está provocando retrasos y cancelaciones y la falta de medios que facilita Iberia como operador de handling, son el cóctel que puede desencadenar un colapso total de las operaciones este verano. Si a esto se le une escalas programadas de 35 minutos para cumplir con la operativa programada, nos encontramos ante la imposibilidad de cumplir con los horarios previstos.

Las consecuencias son múltiples retrasos que sufren los pasajeros y trabajadores de Iberia, empresa encargada de prestarle los servicios de handling. Insultos y malos tratos, prolongación de la jornada con horas perentorias…. Son algunas de las consecuencias.

Iberia no cubre con personal suficiente el aumento del tráfico.

Iberia contrata y programa en función de las horas de vuelo programadas y no tiene en cuenta el desfase horario de las demoras que se producen. Esto se cubre con las horas perentorias, es decir, con horas extras que realizan los trabajadores del turno de tarde. Trabajadores que ya están hartos y que no pueden conciliar por el abuso de esta medida. A Iberia le resulta más barato que sus trabajadores hagan esas horas que contratar personal entre otras cosas, porque las paga mal, incumpliendo lo que establece la ley en materia de horas extras/perentorias: deben pagarse al menos como una hora ordinaria, art.35 del E. T.

Además,  se llega tarde a los embarques, a poner calzos y escaleras, a veces faltan autobuses para los embarques y desembarques de los vuelos, faltan push-back en las salidas, los coordinadores van de dos en dos y no atienden de manera correcta sus vuelos. Prisas, embarques rápidos que se cuadran como se puede…. la entrega de equipajes se demora más de lo permisible.

Todo esto rápido y mal, con estrés y ansiedad porque Iberia exige porque su cliente principal, le exige.

Un dato: en el año 2005 eran más de 85 coordinadores  y varias decenas de eventuales en verano y ahora no llegamos a 50 y unos 40 eventuales, con bastante más tráfico que entonces.

En este sentido cabe preguntarse qué hace Aena y cuál es su papel. Como gestor y garante de nuestro sector aéreo debería exigir que se cumplan todas las premisas en materia de seguridad y compromisos que los operadores de handling y compañías aéreas adquieren cuando se comprometen a volar. Lo ponemos en duda: 250 trabajadores subrogados de Groundforce a Iberia el pasado mes de noviembre siguen percibiendo mal sus nóminas, tal y como establece el convenio de sector de handling y las premisas en los pliegos de condiciones en los concursos de handling.

Rizar el rizo. Con la firma del último convenio, los trabajadores de Iberia cedieron 14 días adicionales que ahora se antojan inasumibles. Como alternativa a lo que se está viviendo, muchos han solicitado días de permiso sin sueldo que Iberia deniega, teniendo derecho a ese disfrute si son menos de 15 días y en las proporción 1 trabajador por cada 40 o fracción, tal y como establece el XX convenio colectivo de Iberia en su art. 160, apartado a.

Es una cuestión de costes. La plantilla no había vivido una situación de “kaos” como la que se está viviendo y se prevé de cara a las próximas semanas.

Históricamente la plantilla de Iberia se ha caracterizado por su profesionalidad y valentía a la hora de afrontar los retos que han tenido delante. Son los percusores de la aviación en este país y se sienten orgullosos de ello, pero sin medios, sin los recursos necesarios, sin la formación adecuada, el fracaso y los problemas están garantizados.

O se ponen en marcha soluciones inmediatas o CESHA no descarta el inicio de paros y movilizaciones.

La situación de los trabajadores del servicio de PMR

PMR en precario

Los pasajeros en situación de movilidad reducidad necesitan una mejor atención. Aena debe ponerse al día.

CESHA, La Coordinadora de trabajadores de handling y sector aéreo denuncia la situación de precariedad y abandono que sufren los trabajadores del servicio de PMR (pasajeros con movilidad reducidad) en los aeropuertos de la red de @aena.

Los representes legales de los trabajadores Ute Pmr Bcn quieren denunciar la máxima precariedad laboral del servicio de atención a pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto del Prat de Barcelona. Este servicio esta gestionado por una subcontrata que Aena saca a concurso cada tres años a precios cada vez más bajo.

Los trabajadores de la empresa trabajan en condiciones de mucha precariedad debido a la falta de personal. Además hay que añadir la constante falta de medios para asistir a los pasajeros y poderles dar una buena atención. Hasta el punto que muchas veces y dependiendo de la carga de trabajo, no hay sillas disponibles para todos, debiendo manejarse por sí mismos, demorando embarques y creando estrés a los pasajeros.

Durante el primer trimestre del año 2016 el aeropuerto del Prat ha registrado un 16% más de pasajeros respeto al trimestre del año anterior y la actividad del servicio de PMR ha registrado en el mes de febrero de 2016, una subida bastante significativa respecto al mismo mes del año anterior y que actualmente se trabaja con una media de 650 asistencias diarias entre las dos terminales T1-T2.

A pesar de todo, la plantilla (120 Trabajadores) sigue siendo la misma desde el año 2012. La subcontrata nunca cubre las bajas y todas la contrataciones se realizan con trabajadores eventuales y a tiempo parciales. El servicio de asistencias a pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto del Prat de Barcelona tiene una plantilla inferior a la que tenían las compañías aéreas en el año 2004 cuando cada una de ellas gestionaba su propio servicio. La formación es escasa. A los trabajadores eventuales no se les proporciona calzado de seguridad y uniformidad adecuada así como a una buena parte de la plantilla fija. Están desorientados y ni siquiera saben cómo moverse en el nuevo trabajo.

Los mandos intermedios que están encargados de gestionar toda la operativa de trabajo están cada vez  más presionados y con pocos recursos para poder cubrir todos los servicios de mostradores, salidas, llegadas y sin tiempo para poder ausentarse de su puesto de trabajo y tomar un descanso. Una buena parte de ellos, a pesar de las responsabilidades, tienen contrato eventual debido a las renuncias a ese puesto.

Los agentes de servicio llegan a caminar 20-25 km a diario en 8 horas de trabajo a lo largo de las terminales. Los conductores trabajan con mucha presión al llevar dentro de los camiones muchos pasajeros, más de lo permitido según las fichas técnicas de los vehículos.

Se ha implementado un servicio de transporte con vehículo eléctrico que circula por el interior de la T1 con el objetivo de reducir los tiempos pero a pesar de esto, se siguen produciendo innumerables retrasos en la recogida de pasajeros, lo que conlleva importantes retrasos para las compañías aéreas. Algunas demoras oscilan entre 50-60 minutos. Estas demoras provocan que muchos pasajeros decidan desembarcar por sus propios medios. Todos los desembarques acaban en llegadas donde sólo dos agentes se hacen cargo de todos los servicios para ayudarles a recoger el equipaje, demorando muchas veces hasta una hora.

La calidad de servicio a los pasajeros PMR no se corresponde con lo que debería ser y se espera de un servicio auspiciado por AENA y no deja de sorprender que tenga contratada a una empresa para que vigile sobre la calidad de servicio de la subcontrata, máxime cuando esta situación va peor año tras año.

Desde CESHA queremos manifestar toda nuestra preocupación de cara a la temporada de verano al considerar que durante este periodo es cuando más volumen de trabajo se registra.

Esta situación se repite en casi todos los aeropuertos de Aena y el coste en imagen y retrasos que se trasladan a las compañías aéreas, hace que la situación se convierta en insostenible.