FORMACIÓN

Liderar para cambiar el sector aéreo

Gracias al trabajo duro y a ciertas condiciones intelectuales, se puede liderar un entorno favorable; sin embargo, al ir ascendiendo en la jerarquía, cada vez puede resultar más difícil mantener esa posición de liderazgo.

Ocurre en nuestro sector: empiezas en facturación/embarques o cargando bodegas en un avión. Un día te llaman y te proponen ser supervisor (durante mucho tiempo ser de CCOO y UGT era una premisa fundamental). Con el tiempo se crean vacantes de Jefe de Servicio y te presentas. Luego Jefe de Unidad, de Turno, de Personal…. hasta llegar a Director/Subdirector de algo.

Si uno es honesto consigo mismo y comprende la calidad y cualidad de las personas que lo rodean, la forma de actuar es obvia: ellos (los trabajadores) poseen el conocimiento, y solo a través de la combinación de ese conocimiento, podemos tener la oportunidad de desarrollar métodos y  soluciones que puedan ser sostenibles. Una de las grandes transiciones es la de pasar de ser a responsable a mando. Cuando por primera vez se tiene la responsabilidad absoluta de la Unidad, la Escala de la empresa…. uno pasa a hacerse cargo ante los empleados y los clientes.

¿Y cómo se hace? Compartiendo y delegando.

Pero para afrontar retos y seguir avanzando, lo difícil no es encontrar las respuestas, sino definir las preguntas adecuadas y si se formulan las cuestiones adecuadas, todo el mundo tendrá la oportunidad de contribuir y todos ganan.

Pero para eso hay que tener cultura de gestión, formación, empatía… cualidades de un líder que por desgracia, escasean.

Y no se motiva a través de la exigencia y control. Han de ser capaces de ofrecer espacios de convivencia y ofrecer oportunidades que hagan suyos los resultados. Sólo desde esta perspectiva se podrá implicar a la plantilla.

Por esta razón, desde CESHA reclamamos un modelo de gestión más profesional, vinculada al saber y a la valía personal, al uso compartido de la información, un modelo que tenga en cuenta a los trabajadores, que somos los verdaderos “hacedores” y los auténticos conocedores de lo que ocurre en nuestros puestos de trabajo.

Porque lo que sobra es el clientelismo y mediocridad.

Iberia discrimina la formación según el tipo de contrato

Desde CESHA, La Coordinadora de trabajadores de handling seguimos pensando en la discriminación de colectivos según el tipo de contrato. Esta es la nota que manda Iberia en BCN para la realización de un curso de formación para una aerolínea asistida.

“Al personal fijo se os programará para realizar la formación online, todo y que podéis realizarlo de manera voluntaria en casa y a posteriori, podéis solicitar su abono.
Al personal eventual, como viene siendo hasta ahora, debéis realizar la formación online en casa y si estáis contratados, podéis solicitar su abono”.

Este abono del que se habla, que ya está denunciado por no corresponder con lo que exige la ley (debe cobrarse como si fueran horas extraordinarias).
Además, si estos trabajadores eventuales no están contratados, el curso no se les paga.
Una vergüenza.

Ser productivos

Nos toca vivir una época en la que conviven problemas complejos con mensajes simples. Un ejemplo podría ser ese eslogan que nos dedicó el Sr. Díaz Ferrán antes de dimitir: "para ser más productivos hay que trabajar más y cobrar menos". Desconocemos donde pudo formarse o en base a qué pudo decir semejante afirmación. La productividad es otra cosa y en CESHA lo tenemos claro:

Ser productivo es ser más eficiente para poder producir más y mejor con menos recursos. Es optimizar los imputs que tenemos para poder competir, para ser mejores. En definitiva, es esa capacidad para desarrollar el trabajo de manera menos costosa para la empresa. Para esto necesitamos dos premisas:

- I+D+I

- Formación

Eso es lo que pedimos y exigimos para los trabajadores y poder cumplir con lo que se nos exige.

Pero ser productivo tiene un precio.

¿…y el low cost qué?

Comprobamos día a día el crecimiento irremediable de esta manera de hacer negocios. No sólo en el sector aéreo sino en muchos de los acontecimientos que vemos cada día.

El “low cost” o “bajo coste” no sería motivo de debate si no fuera por las implicaciones económicas y sociales que produce. Nos interesa la deriva respecto a las condiciones económicas y laborales de los trabajadores. En el sector de aeropuertos, la liberalización del handling y el bajo coste han llevado el sueldo medio de un trabajador de los 28.000€ brutos anuales en 2006 a los 20.000€ brutos anuales en el 2010.

Si analizamos la estructura de costes de una empresa de handling y/o compañía aérea observamos que una parte de los gastos está fuera de su control directo (precio del petróleo, tasas de navegación aérea, tipo de cambio…) y otros dependen de situaciones coyunturales como los ciclos económicos, la seguridad aérea (terrorismo) y desastres naturales (volcanes, huracanes, terremotos…).

Todo esto nos lleva a pensar que el único mecanismo del que disponen para disminuir sus costes operativos es reducir sus costes salariales.

La negociación colectiva cobra aquí su máximo exponente. Necesitamos unos sindicatos renovados, actuales e implicados en la defensa de nuestras condiciones laborales. La actual estructura negociadora mantiene los patrones negociadores de antaño. Liberados “sine die” negociando convenios como churros en empresas ajenas, estructuras jerarquizadas que obedecen a intereses oscuros lejos de la realidad actual y un largo etc que todos conocemos.

La actitud arrogante de unos y el “qué hay de lo mío” de otros también perpetúa el modelo, que debe ser revisado. El comportamiento de algunos trabajadores tampoco ayuda a este cambio. Buscan el amparo y la protección para ocupar esos puestos tan deseados de las trincheras aeroportuarias, el trabajo fácil y cómodo a cambio de la afiliación y el voto.

Esta actitud nos empobrece, nos hace débiles y nos hipoteca. En CESHA estamos por revertir esta situación.

Nuestros  actuales interlocutores no entienden que el único camino para competir con ese fenómeno es la formación, la cualificación continua y la aplicación de los mejores sistemas gestores y que  éste es, el único camino para ser competitivos y productivos, es decir, los mejores.

Pero resulta más barato reducir los salarios que invertir en formación y medios.

De la precariedad viven pero no con nuestro apoyo.