Huelga

El momento de la verdad

despidos en iberia y plan de reestructuración

Estamos a pocas de semanas de que Iberia proceda a presentar el plan de reestructuración que prevé despidos y cambios substanciales en nuestras condiciones de trabajo. No es la primera vez que nos encontramos ante una situación como esta. Las cesiones y sacrificios realizados durante todos estos años han sido siempre bajo el epígrafe de “salvar a la compañía” sin que haya tenido un resultado definitivo.

A nadie se le escapa la delicada situación de incertidumbre que está viviendo el sector aéreo. De la misma manera, a nadie se le escapa la necesaria reestructuración que se debe llevar a cabo, no sólo en compañías aéreas, sino también en los diferentes operadores de handling.

Iberia tendrá éxito en el futuro si es capaz de afrontar cualquier situación del mercado, además de gestionar permanentemente el cambio y, por supuesto, estar dispuesta a enfrentarse a él y ser sensible a satisfacer cada vez mejor las crecientes exigencias de sus clientes y a estimular a sus empleados. Es en estos momentos cuando debe prevalecer la gestión profesional de los equipos directivos.

Y aunque la crisis no sea sobrevenida, el precio del petróleo esté por las nubes y haya exceso de oferta hay que hacer de la amenaza una oportunidad. Y esto se traduce en la aplicación de medidas destinadas a cambiar aquellos procesos que sean obsoletos, a invertir en tecnología y formación, a la realización de nuevas políticas comerciales para captar nuevos clientes. En definitiva, hay que proteger el negocio principal en el que se destaca sobre la competencia.

¿Y cuál es la propuesta de la dirección? Venta de activos, cesión de las líneas rentables, vaciamiento de la empresa matriz, despidos y reducción salarial. En definitiva, un empobrecimiento de la empresa.

Es muy fácil gestionar en tiempos de bonanza y crecimiento económico. Sin embargo, ante una recesión o crisis como la que estamos viviendo muchos de esos directivos no se desenvuelven cómodamente y dejan de ser las personas más idóneas para gestionar el nuevo escenario. Es entonces cuando se pone de manifiesto la incompetencia o incapacidad de muchos gestores. Es entonces cuando deben marcharse.

Por esta razón, desde CESHA hacemos un llamamiento a todas las fuerzas sindicales con representación en Iberia tanto de tierra como vuelo, para que se sienten y consensúen una postura común ante las decisiones que IAG van a presentar.

A propósito de la huelga de Iberia en Barcelona

La huelga es el último recurso que tiene un trabajador para defender y reivindicar sus derechos. Además, la huelga deben decidirla los trabajadores que son quienes la realizan y la sufren y no la élite burócrata de cualquier sindicato.

El comité, a petición de UGT, sindicato con mayoría absoluta en esta delegación, ha convocado huelga para seis días este verano porque exigen” GARANTÍAS DE NUESTROS PUESTOS DE TRABAJO” según reza en su comunicado como consecuencia de una subcontrata que afecta a algunos trabajadores del hangar, que por cierto, no han sido despedidos sino recolocados.

CESHA expuso en las diferentes reuniones del comité que existían más motivos para plantearse una convocatoria de huelga. Entre ellos enumeramos los siguientes:

- Todavía hay bastantes trabajadores factp´s y eventuales, algunos con más de 10 años de antigüedad, que exigen que mejoren sus condiciones.

- Desconocemos como quedará la situación de Iberia después del pufo de Bankia, este último, principal accionista de IAG.

- Desconocemos los planes de IAG e Iberia con respecto al handling.

- El uno de septiembre se abre el periodo para que las empresas que estén interesadas presenten sus ofertas para los próximos concursos de handling y que esas cuentas ya están hechas, desconociendo los trabajadores de Iberia en qué situación vamos a quedar.

- Que nuestro convenio finaliza el 31 de diciembre de este año y nuestro futuro, como trabajadores de aeropuertos, va ligado a la presentación de dichas ofertas.

- Que la formación de los trabajadores sigue siendo un punto débil en esta empresa.

- Que la progresión nunca va ligada a los méritos que cada trabajador desempeña si no a otros intereses.

Éstos sí serían motivos para convocar una huelga que afecta de manera directa a nuestros puestos y condiciones de trabajo. Estamos en contra de cualquier subcontrata que pueda afectar a cualquier unidad de negocio pero también es cierto que afecta a la UTE, y por tanto, a todos los trabajadores de GroundForce.

Por esa razón, CESHA no entiende esta convocatoria a no ser que se trate de una cortina de humo que esconda lo que ya muchos nos tememos que nos espera para los próximos años.

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