INFORMACIÓN

Por qué informamos

Porque es la base del conocimiento. En general, podemos definir la información como un conjunto organizado de datos procesados que constituyen un mensaje que cambia el estado de conocimiento del sujeto.

Por tanto, la buena información contribuye (si no está manipulada) a tomar decisiones correctas. En el mundo laboral, en nuestro entorno, se ha jugado durante mucho tiempo con la “gestión” de la información para favorecer los intereses de sindicatos, para ocultar y desinformar de situaciones que eran vitales para los intereses de los trabajadores, preguntas que jamás obtenían respuestas porque podía implicar la sublevación de los afectados, desafiliaciones, pérdida de elecciones y un largo etc.

Por tanto, la información debe estar en manos de los trabajadores porque a ellos a quién les pertenece. La información es poder y un trabajador desinformado puede ser manipulado y sometido.

CESHA: “Seguiremos informando”.

Carta de CESHA a los afiliados de CCOO y UGT de IBERIA

No se deberían engañar las cúpulas sindicales de los sindicatos mayoritarios: los sindicatos no solo están desprestigiados entre la derecha. También en la izquierda, en muchos sectores sociales e incluso entre buena parte de sus afiliados. Los trabajadores los consideran imprescindibles, y más con la crisis, pero cuestionan sus políticas y sobre todo a los liberados sindicales, a quienes califican de “vividores”, “oportunistas” y “poco trabajadores”.

Han desaparecido los grandes polos industriales que empleaban a miles de trabajadores, las masas obreras han dado paso a los empleados dispersos y silenciosos y el discurso neoliberal se ha hecho hegemónico y ha fomentado el individualismo. En ese contexto, donde el trabajo ya no es el centro de la vida, a no ser que seas una persona muy concienciada, no te planteas tener sindicatos sino un Legálitas para, si te despiden, tener abogado gratis. El sindicato es usado para cuestiones individuales, para progresar en la empresa, para cambiar de departamento, recibir un regalo para tu bebé o tener acceso a viviendas de protección oficial. Esto ha ocurrido también en los aeropuertos.

La respuesta a todo esto la encontramos en muchos compañeros cuando dicen “es lo que hay”, “no se puede hacer nada” y un largo etc que todos conocemos. ¿Cuántos de esos trabajadores acuden a las asambleas? ¿Cuántos trabajadores están dispuestos a asumir riesgos en defensa de sus condiciones laborales? Pocos. Hay un sentimiento colectivo generalizado que piensa que dedicar parte de su tiempo a reunirse en una asamblea con otra gente no tiene valor de cambio. Falso. Estos días está trascendiendo que Iberia pretende aplicar después de la temporada de verano un ERE a una parte importante de la plantilla de tierra y vuelo. Y en muchos aeropuertos todavía existe la idea que “mamá Iberia vendrá a nuestro rescate y que en los próximos concursos de handling todo volverá a ser como antes”

. Ante semejante barbarie, cabría preguntarse ¿qué papel estarían jugando CCOO y UGT máxime cuando ellos convocaron una huelga general contra la reforma laboral y estarían ahora avalando un nuevo ERE con nuevas condiciones mucho más perniciosas para los trabajadores?

Este es el momento en que la afiliación sindical debería ser más exigente con sus representantes porque está en juego el futuro de muchos puestos de trabajo y de las condiciones laborales actuales. Hay que dejar atrás ese individualismo casposo y rancio que otorga mayorías y que no obedecen a los intereses reales de todos nosotros. A nadie se le escapa que vivimos momentos complicados y que la crisis va a ser la excusa perfecta para reducir sueldos y plantillas pero no por eso vamos a quedarnos de brazos cruzados esperando a ver qué sucede.

Se habla de cambio de logo en el uniforme, en septiembre se inicia el proceso de presentación de ofertas para el nuevo concurso de handling, el convenio acaba a finales de este año, IAG estudia la posibilidad de comprar lo que resta de Vueling, Iberia Express vacía a su matriz, desconocemos los planes de IAG con respecto al handling, IAG estudia crear una nueva empresa de TMA´S de bajo coste.

Demasiados frentes y ninguna información.

“La cuestión no es responder las preguntas que ya conocemos porque ya conocemos las respuestas si no hacer nuevas preguntas que deberían obtener nuevas respuestas. Ese es el motor del cambio”.

Este es el momento de exigir información a vuestros representantes sindicales.

Por qué es importante la información

Un amigo confiesa y seguro que os ha pasado más de una vez: "En vacaciones no voy a leer ni un periódico, ni siquiera voy a abrir Internet. Quiero desintoxicarme". No son pocos los que en algún momento caen en la tentación de dejar de leer noticias, de informarse, cualquiera que sea su soporte. "Es que siempre es lo mismo. Mejor saber menos de lo que ocurre en el mundo", dicen algunos.

A veces, es cierto, puede ser una terapia alejarse del bombardeo informativo cada vez más poderoso, más planetario y más repleto de atrocidades. Las noticias negativas nos abruman y nos desaniman pero las que más suelen perturbar y aburrir son las de carácter político y sindical.

A pesar de todo, en CESHA estamos convencidos de que el mundo con todos sus horrores es hoy mejor que hace sólo cien años. Y estamos convencidos de que lo es precisamente por esa "maldita" información que se nos cuela cada vez más por las ventanas de nuestra vida. Con los ojos cerrados al mundo, este se degradaría aún más. Luz y taquígrafos, que se decía hace tiempo -hoy diríamos, luz e Internet-, son el mejor remedio a la barbarie, a los abusos del poder, a los atropellos a los más débiles y a la manipulación. Por eso, los que ostentan el poder o aspiran a él, odian la libertad de expresión o simplemente, la obvian.

Esta ha sido una de nuestras virtudes a lo largo de todos estos años: informar, llevar la información a cada uno de vosotros, a cada uno de los trabajadores, fuera del sindicato que fuera, al margen de la afiliación política, al margen del compromiso adquirido. Esta ha sido la mejor terapia para combatir la corrupción, la inacción y la mentira.

Pero se trata de algo más serio. Informarse te da criterio y tener criterio genera opinión. Esto da miedo. Una sociedad con criterio derriba gobiernos; unos trabajadores concienciados y decididos cambian sus condiciones de trabajo. No tomar acción, no informarse, pasar de todo, no obvia los problemas, no hacen que desaparezcan, aunque si pueden hacernos más felices temporalmente.

Se puede vivir sin saber nada de lo que ocurre, de lo que nos afecta, podemos vivir encerrados en nuestra propia nube, aunque además de aburrido debe resultar de una pobreza existencial sin nombre. Es verdad que al abrir el periódico o al bucear en la Red, corremos el peligro de deprimirnos con las lágrimas de angustia de un mundo que corre por una suerte deprimente e insalubre.

Pero negarnos a estar informados por miedo a sufrir, es declarar nuestra derrota ante la vida, es negarnos a aceptarnos. Por eso pensamos en todos aquellos millones de trabajadores y anónimos capaces de morir y luchar por los demás. Los muertos no nos dan miedo. Somos los vivos los que damos miedo, pero así somos, no como nos gustaría a veces ser, sino como somos de verdad.

Infórmate y lee.

“Y si no lees no votes”.