LOW COST

Sector aéreo y low cost

Level, Norwegian, Eurowings, Wow Air, Boost… todos proyectos low cost de largo distancia, vuelos intercontinentales que van a reformular toda la industria del sector y reconfigurar el papel de los hubs en Europa a medio plazo.

Este nuevo modelo de negocio asestará un duro golpe a las condiciones económicas y laborales de los trabajadores presentes y futuros del sector aéreo y handling.

La estructura de costes  puede vertebrarse en tres partes: aviones, combustible y de personal. Las dos primeras son variables exógenas y no controlables por los operadores mientras que, los costes de personal, es la única variable que controlan de manera directa.

Tenemos la certeza que los trabajadores de aeropuertos, técnicos y TCP corremos el grave riesgo de perecer en esta nueva etapa.

Una industria con un peso específico importante en la economía española y que no deja de crecer. El actual momento geopolítico en el que estamos inmersos está favoreciendo el crecimiento del número de pasajeros y aeronaves en nuestros aeropuertos.

Cabría presuponer que no sólo el empleo sino la calidad del mismo y de nuestras condiciones deberían crecer y consolidarse al ritmo de los beneficios de las empresas que operan en el sector.

Quizás deberíamos echar una mirada al colectivo de estibadores: la unidad de acción es de momento, la clave de su éxito.

Y quizás tendríamos que empezar a pensar en: “ni un paso atrás” también en nuestras condiciones.

Quizás Trump venga a salvarnos

El reciente anuncio de un grupo de congresistas americanos https://goo.gl/RGr8tw  que solicitan al nuevo presidente electo en Estados Unidos Donald Trump, la revocación del permiso concedido a Norwegian para volar desde Europa a USA, azota el sector de las aerolíneas.

En un afán desmesurado y casi obsesivo por proteger los intereses nacionales, esta nueva estrategia desde la Casablanca podría favorecer los intereses del sector aéreo en Europa y particularmente en España.

La entrada en escena del “low cost” en el largo radio por parte de Norwegian ha incentivado que otra compañías de bandera se hayan lanzado a la introducción de “pseudomarcas” para poder competir en ese segmento.

IAG ha sido la última. Air France, Lufthansa https://goo.gl/6T0BGe ya tienen sus respectivas opciones en ese sentido.

Y puede “salvarnos” porque en este sector, los únicos costes que controlan de manera directa las compañías aéreas son los costes de personal: el precio de los aviones, del combustible y las tasas les vienen impuestos.

Unos costes de personal cada vez más bajos como consecuencia de la precariedad que viene viviendo el sector desde hace años, como venimos denunciando desde CESHA, La Coordinadora Estatal del Sector de Handling y Aéreo,  dónde lo único que interesa es la productividad y los beneficios para premiar a los accionistas.

Esta espiral de competencia que nos viene encima va a recaer de manera directa sobre el conjunto de los trabajadores del sector, tanto pilotos, TCP´S como trabajadores de handling.

No seremos nosotros quienes defendamos la política proteccionista y neoliberal de #Trump pero puede que su intervención salve a un sector que está en caída libre.

Handling de bajo coste

Desde que en los años 90 comenzó la liberalización del handling en los aeropuertos españoles la situación de los empleados en este sector se ha ido deteriorando hasta llegar al momento actual. Las primeras subrogaciones de personal desde Iberia (monopolio del negocio en aquellos momentos) hacia las nuevas empresas adjudicatarias de las concesiones de Aena evidenciaron el vacio legal y el total desamparo de los trabajadores de handling. Estos veían como al llegar a las nuevas empresas (Ineuropa, Eurohandling…) perdían todos sus derechos adquiridos a lo largo de los años (transporte, billetes, pluses, antigüedad…). Aquel era el primer síntoma de la enfermedad que hoy nos invade.

Handling era un sector sin convenio, solo existía el de Iberia del personal de tierra. Por ello se impulsó la elaboración de un Convenio del Sector de Handling que cubriera unos mínimos en las nuevas empresas adjudicatarias las cuales no pertenecían al sector aéreo sino que, en su mayoría, tenían capital mayoritario de constructoras FCC, Entrecanales, Globalia, Acciona… Los sindicatos mayoritarios CC.OO., UGT y USO con el beneplácito de Iberia, empresa lider en el sector en aquel momento firmaron en julio del 2005 un convenio de “mínimos”.

¿Por qué Iberia, que era y es sin duda quien marca la pauta en toda negociación, ya sea con las empresas del sector en ASEATA o con los sindicatos mayoritarios, permite un convenio del sector que está a años luz del que ella posee y le otorga a sus competidoras aplicar condiciones a la baja a sus trabajadores? Sencillo. Porque desde el primer momento sabían que, con el consentimiento de los sindicatos mayoritarios, subrogarían personal a estas empresas nuevas y que si tenían que acoger empleados de ellas nunca estarían por encima de su convenio. Al mismo tiempo, Iberia y sus aliados (firmantes del convenio) va negociando a la baja su propio Convenio, con la justificación de que las empresas competidoras poseen costes laborales mucho más bajos.

¿Cuál es la situación actual de los trabajadores de handling?

  • INSEGURIDAD. Los trabajadores del sector de handling son tratados como ganado cediéndose de unas empresas a otras según vaya el mercado y perdiendo derechos en cada traspaso.
  • EMPLEO PRECARIO. De esto saben mucho los contratados eventuales, a veces por solo 12 horas semanales, con cambios de horarios irreconciliables con otros trabajos ni con sus estudios. Hoy hay muchos compañeros que llevan hasta 7 años en estas condiciones y sin ningún atisbo de que se trasformen sus contratos en indefinidos. También podrían hablar de sus problemas los trabajadores FACTP´S a quienes se les vulnera constantemente sus derechos y que, sin embargo, son altamente productivos para la empresa. Pero peor lo tienen en Air Comet, Spanair… donde además de traslados obligatorios y despidos han dejado de percibir sus salarios. ¿Es tal vez el futuro que nos espera a todos? •

INDEFENSIÓN. Los sindicatos mayoritarios hace tiempo que nos han vendido. No negocian nuestros derechos sino los suyos propios: subvenciones, liberados, controlan el acceso a los puestos de mando, hacen de oficina de empleo y lo que es más importante controlan la información de tal forma que vulneran, en muchos casos, el derecho fundamental de acceso a la misma. Ya se sabe que el que tiene la información tiene el poder.

Pero cual es el planteamiento empresarial:

Aprovechando la coyuntura de la “CRISIS ECONÓMICA” las empresas y sus directivos, en un alarde de imaginación, plantean lo de siempre: “REDUCCIÓN DE COSTES SALARIALES” a través de ERE,S, FUSIONES, UTE,S y VENTA DE NEGOCIO.

En Iberia la fusión con BA está al caer solo hay que echar un vistazo al precio de las acciones de lo cual se estarán beneficiando muchos ejecutivos con información privilegiada.

¿Cómo nos afectará a los trabajadores de tierra la citada fusión? ¿Nos están informando los sindicatos mayoritarios que acuden a reuniones con la empresa y saben lo que va a pasar aunque no nos lo dicen? ¿Por qué está paralizada la negociación del Convenio Colectivo del personal de Iberia de tierra? ¿A quién beneficia? ¿Si han reducido en un 20% los directivos, en cuánto reducirán a los trabajadores?

El Plan Estratégico de Iberia se fundamenta en la “Calidad” para fidelizar al cliente. Pero nosotros nos preguntamos ¿qué calidad se puede dar cuando se es ganado barato, sin posibilidades de progresar, próximo a ser vendido y lo que es peor “dócil”? Estos ejecutivos no se enteran de que también hay que “fidelizar” al empleado. Solo las empresas que hacen que sus trabajadores se sientan participes del negocio tienen éxito.

Es el momento de actuar. Convertirnos en ganado “bravo” para hacernos valer. Si los que nos tienen que defender no lo hacen hagámoslo nosotros. No es momento de tener miedo. En CESHA apostamos por desterrar el “handling de bajo coste” porque nuestro trabajo es de calidad y así lo tenemos que vender.    

¿…y el low cost qué?

Comprobamos día a día el crecimiento irremediable de esta manera de hacer negocios. No sólo en el sector aéreo sino en muchos de los acontecimientos que vemos cada día.

El “low cost” o “bajo coste” no sería motivo de debate si no fuera por las implicaciones económicas y sociales que produce. Nos interesa la deriva respecto a las condiciones económicas y laborales de los trabajadores. En el sector de aeropuertos, la liberalización del handling y el bajo coste han llevado el sueldo medio de un trabajador de los 28.000€ brutos anuales en 2006 a los 20.000€ brutos anuales en el 2010.

Si analizamos la estructura de costes de una empresa de handling y/o compañía aérea observamos que una parte de los gastos está fuera de su control directo (precio del petróleo, tasas de navegación aérea, tipo de cambio…) y otros dependen de situaciones coyunturales como los ciclos económicos, la seguridad aérea (terrorismo) y desastres naturales (volcanes, huracanes, terremotos…).

Todo esto nos lleva a pensar que el único mecanismo del que disponen para disminuir sus costes operativos es reducir sus costes salariales.

La negociación colectiva cobra aquí su máximo exponente. Necesitamos unos sindicatos renovados, actuales e implicados en la defensa de nuestras condiciones laborales. La actual estructura negociadora mantiene los patrones negociadores de antaño. Liberados “sine die” negociando convenios como churros en empresas ajenas, estructuras jerarquizadas que obedecen a intereses oscuros lejos de la realidad actual y un largo etc que todos conocemos.

La actitud arrogante de unos y el “qué hay de lo mío” de otros también perpetúa el modelo, que debe ser revisado. El comportamiento de algunos trabajadores tampoco ayuda a este cambio. Buscan el amparo y la protección para ocupar esos puestos tan deseados de las trincheras aeroportuarias, el trabajo fácil y cómodo a cambio de la afiliación y el voto.

Esta actitud nos empobrece, nos hace débiles y nos hipoteca. En CESHA estamos por revertir esta situación.

Nuestros  actuales interlocutores no entienden que el único camino para competir con ese fenómeno es la formación, la cualificación continua y la aplicación de los mejores sistemas gestores y que  éste es, el único camino para ser competitivos y productivos, es decir, los mejores.

Pero resulta más barato reducir los salarios que invertir en formación y medios.

De la precariedad viven pero no con nuestro apoyo.