Precariedad

Hacia el IV Convenio de Groundforce

Nos proponemos a hacer un resumen de lo ocurrido los últimos meses de negociación del IV CONVENIO COLECTIVO DE GROUNDFORCE, veamos si alguien es capaz de aportar criterio a este desorden.

Hemos perdido más de siete meses, con su respectivo coste temporal y monetario, para intentar que la parte social presentara a la empresa una propuesta de Convenio (se le ha llamado plataforma). Proceso que ha traído sus quebraderos de cabeza, y que ha desembocado en una situación de demostración de poder absurda en la que CESHA es obviada en la negociación, llegando al extremo de que nuestra propuesta para Fijos Discontinuos ni siquiera ha sido tratada en la mesa, sin que el resto de la parte social haya ni pestañeado: haberla presentado o no, hubiera y ha tenido el mismo resultado, a saber, nulo.

Todo este sin sentido para llegar al pasado 19 y 20 de julio, y presenciar como la empresa, después de todos estos meses encerrada en su mutismo, presenta lo que ella considera su propuesta más favorable.

La pregunta es, ¿de verdad, que no nos podríamos haber ahorrado todos ese valioso tiempo y dinero, y haber empezado el minuto UNO por este punto? Quizás es todo un juego, y aún no nos hemos querido dar cuenta.

La empresa, siguiendo el discurso de la competitividad en costes, comunica que no va a negociar ningún punto de la plataforma que repercuta en una pérdida económica, y presenta como medida la inclusión de nuevos niveles que abaratarían el coste del personal durante 4 años hasta poder alcanzar el nivel de Agente, ahí es nada. Si soy mujer, realizo las mismas funciones que un hombre y cobro menos, hablaríamos de EXCLUSIÖN SOCIAL. Si soy extranjero, realizo las mismas funciones que un ciudadano nacido en el lugar, hablaríamos de RACISMO. Si soy un trabajador, realizo las mismas funciones que otro trabajador y cobro menos, hablaríamos de NIVELES.

Al parecer en el sector de Handling nadie aboga por la posibilidad de competir a través de una diferenciación de calidad, aunque importantísimos clientes como Lufthansa y Swiss, que no han sucumbido al low cost, nos exigen altos niveles de calidad y la incorporación a sus procesos de personal profesional. ¿Es compatible tender a una precarización laboral con mantener/incrementar niveles de calidad en el servicio? ¿es viable crear un Handling que se diferencie por el servicio que ofrece y no por costes? Pues quizás, la respuesta es que no es posible y que tenemos que imaginar nuestro futuro como “tigres asiáticos”, buscando bajos costes en la mano de obra.

Ahora bien, si de una negociación se trata, ¿qué ganamos nosotros? ¿si perdemos en poder adquisitivo vamos a ganar en bienestar social? Adivinen la respuesta, que llegados a este punto ya pueden seguir escribiendo, sin haber estado en las reuniones.

¿El final? La parte social afirmó que consideraba inadmisibles las medidas presentadas por la empresa y que se verían obligados a tomar medidas contundentes.

Históricamente esas medidas son el paso previo a la firma del convenio.

Iberia y la mala praxis

No vamos a seguir insistiendo en la incomprensible decisión de @Iberia de someter a pruebas de embarazo a las aspirantes para conseguir una plaza en la aerolínea. Pero resulta detestable que en el siglo XXI, se siga discriminando por razones de sexo aludiendo cuestiones de seguridad. Es una vieja práctica enmascarada, son los dejes de una forma de proceder que viene de antaño y que todavía sigue viva en muchas empresas.

Pero no sólo eso: Iberia sigue aprovechándose de la precaria situación laboral para someter a su plantilla a jornadas maratonianas, semanas de 8 y 9 días de trabajo ininterrumpido, contratos eventuales que atropellan cualquier intento de poder llevar una vida más o menos ordenada, contratos en fraude de ley, con cursos de formación medio forzada fuera de jornada y un largo etc…

Vivimos y trabajamos en un entorno cruel, duro y que necesita de manera urgente una reconversión. Mirar hacia la parte social se hace necesario y urgente. En Iberia y en todo el sector aeroportuario.

Sector aéreo y low cost

Level, Norwegian, Eurowings, Wow Air, Boost… todos proyectos low cost de largo distancia, vuelos intercontinentales que van a reformular toda la industria del sector y reconfigurar el papel de los hubs en Europa a medio plazo.

Este nuevo modelo de negocio asestará un duro golpe a las condiciones económicas y laborales de los trabajadores presentes y futuros del sector aéreo y handling.

La estructura de costes  puede vertebrarse en tres partes: aviones, combustible y de personal. Las dos primeras son variables exógenas y no controlables por los operadores mientras que, los costes de personal, es la única variable que controlan de manera directa.

Tenemos la certeza que los trabajadores de aeropuertos, técnicos y TCP corremos el grave riesgo de perecer en esta nueva etapa.

Una industria con un peso específico importante en la economía española y que no deja de crecer. El actual momento geopolítico en el que estamos inmersos está favoreciendo el crecimiento del número de pasajeros y aeronaves en nuestros aeropuertos.

Cabría presuponer que no sólo el empleo sino la calidad del mismo y de nuestras condiciones deberían crecer y consolidarse al ritmo de los beneficios de las empresas que operan en el sector.

Quizás deberíamos echar una mirada al colectivo de estibadores: la unidad de acción es de momento, la clave de su éxito.

Y quizás tendríamos que empezar a pensar en: “ni un paso atrás” también en nuestras condiciones.

Quizás Trump venga a salvarnos

El reciente anuncio de un grupo de congresistas americanos https://goo.gl/RGr8tw  que solicitan al nuevo presidente electo en Estados Unidos Donald Trump, la revocación del permiso concedido a Norwegian para volar desde Europa a USA, azota el sector de las aerolíneas.

En un afán desmesurado y casi obsesivo por proteger los intereses nacionales, esta nueva estrategia desde la Casablanca podría favorecer los intereses del sector aéreo en Europa y particularmente en España.

La entrada en escena del “low cost” en el largo radio por parte de Norwegian ha incentivado que otra compañías de bandera se hayan lanzado a la introducción de “pseudomarcas” para poder competir en ese segmento.

IAG ha sido la última. Air France, Lufthansa https://goo.gl/6T0BGe ya tienen sus respectivas opciones en ese sentido.

Y puede “salvarnos” porque en este sector, los únicos costes que controlan de manera directa las compañías aéreas son los costes de personal: el precio de los aviones, del combustible y las tasas les vienen impuestos.

Unos costes de personal cada vez más bajos como consecuencia de la precariedad que viene viviendo el sector desde hace años, como venimos denunciando desde CESHA, La Coordinadora Estatal del Sector de Handling y Aéreo,  dónde lo único que interesa es la productividad y los beneficios para premiar a los accionistas.

Esta espiral de competencia que nos viene encima va a recaer de manera directa sobre el conjunto de los trabajadores del sector, tanto pilotos, TCP´S como trabajadores de handling.

No seremos nosotros quienes defendamos la política proteccionista y neoliberal de #Trump pero puede que su intervención salve a un sector que está en caída libre.

Los verdaderos antisistema

Antisistema, significa "contrario al sistema social o político establecidos". Quizás habría que añadir: "Los que se aprovechan del sistema para su beneficio personal". Porque, ¿quiénes son los verdaderos antisistema? ¿Lo son únicamente los que quieren acabar con el sistema democrático por la vía violenta o incendiaria, o lo son también aquellas personas y organizaciones que, aparentando defenderlo, lo exprimen hasta dejarlo finiquitado?

Una de las obligaciones de los sindicalistas y de los empresarios es la de ser respetuosos con quienes representan y ejemplares en su proceder.

Respetar y asumir las reglas. Pero no asumen nada. Y en ese no asumir vamos a salir perdiendo todos porque estamos llegando al límite. Ese sistema que dicen defender está llegando a un punto de no retorno: los trabajadores de aeropuertos/handling estamos hartos de la consideración de trabajo NO CUALIFICADO.

Aena bajó un 40% los precios en el último concurso de handling. Los operadores aplican esa rebaja de los ingresos a nuestros convenios y nos trasladan continuamente la amenaza de que tenemos que seguir apretándonos el cinturón mientras AENA, operadores y compañías aéreas consiguen beneficios millonarios. Los trabajadores hemos aprendido a no asumir determinadas conductas por parte de ciertos sindicatos y empresas que nos tratan como si fuéramos idiotas, no estamos dispuestos a trabajar más por menos, a seguir cediendo derechos cada vez que nos subrogan y a escuchar la maldita cantinela de “que al menos tenemos trabajo” y todas esas chorradas.

Ellos siguen sin trabajar, escondidos en esos edificios históricos y atrincherados en comisiones permanentes tratando de justificar lo injustificable.

Antisistema, radicales, minoritarios…. las utilizan para descalificar, deslegitimar y criminalizar las acciones protagonizadas por quienes no piensan como ellos. Al hacerlo, pretenden que el concepto antisistema se identifique con el de contrario a la sociedad, como algo negativo. Pero hay más actitudes antisistema además de las que tienen que ver con el aprovechamiento de lo público para beneficio personal. Tienen que ver con la firma de convenios precarios y carentes de contenido social, con firmar actas y modificar convenios con fines desconocidos, con mirar para otro lado mientras nuestras condiciones se degradan,  con jornadas maratonianas, con el fraude de los contratos eventuales, con el incumplimiento de los convenios y las sentencias judiciales, con el chantaje sistemático de tener que seguir cediendo porque si no, no tendremos futuro; con el fraude del voto por correo, con el tongo de los concursos de handling, con el papel de Aena como gestor aeroportuario, con los despidos injustificados de trabajadores……….

Ellos son los verdaderos antisistema.

¿Cómo podríamos calificar a los que pudiendo tomar acción para acabar con esto, miran para otro lado? Y cuál sería el nombre más adecuado para nombrar a los que, para mantener su “status quo”, se niegan a poner fin a la degradación de nuestras condiciones?

Pero estos antisistema no reconocidos como tales no se limitan solo a eso. Asistimos a manifestaciones tan grotescas como que “hemos hecho lo que hemos podido” o “es lo que hay” para responder a su incapacidad para afrontar los graves problemas que aquejan al sector.

Mientras, las empresas observan tranquilas el devenir de los acontecimientos.

Pero no por mucho tiempo. …..

Y Feliz Año Nuevo a todos los trabajadores de handling.

Sector aéreo: reconversión o precarización (2)

SEGUNDO ROUND Ganadores: Compañías Aéreas: se han reducido sus costes asociados al servicio de handling.

Ganadores dudosos: Operadores de asistencia en tierra a terceros: se han producido reducciones en los márgenes de beneficios asociados a la guerra de precios.

Perdedores: TRABAJADORES.

En el PRIMER ROUND hemos perdido derechos tras las subrogaciones vividas (pérdida de poder adquisitivo, disfrute de billetes de avión- derecho protegido de forma irregular por el Convenio del Sector y que impide al Poder Judicial llegar a hacerlo efectivo-, etc.), ¿qué nos toca ahora para que los ganadores y ganadores dudosos puedan tener beneficios? Nos toca PERDER NUEVAMENTE. Sus beneficios provienen de la reducción de costes en la mano de obra.

Gran parte del sector aeroportuario europeo ha realizado huelgas durante el año (Bélgica, Francia, Alemania, Italia, etc.), en la mayoría de los casos propiciado por controladores aéreos, salvo en Alemania en la que participaron todos los empleados de los aeropuertos que dependían de la función pública. Este hecho nos hace pensar: ¿los controladores aéreos? ¿sólo los controladores aéreos? ¿y que les pasa a los trabajadores de handling, no tienen nada que decir?.

Sin los controladores aéreos, los aviones no despegan, pero sin los trabajadores de handling los aviones despegarían vacíos de maletas y pasajeros, quizás más ligeros, así las compañías aéreas podrían añadir a su reducción de costes por servicios de handling, reducciones de costes de combustible.

Somos rehenes de un lobby llamado "SINDICATOS MAYORITARIOS" que actúan de asesores de las empresas de handling y las aerolíneas y que nos tienen cautivos en base a sus intereses y no los nuestros. No se entiende la inacción.

Y no, no ha sido un error, no aparecemos en la lista, en España no nos hemos ni inmutado. Aquí no tenemos ni frío ni calor. Aquí somos los estoicos caballeros señoritos del sur.

El aeropuerto de El Prat amenaza con explotar este verano

La situación que padecen los trabajadores de Iberia en el aeropuerto de Barcelona puede llevar al límite la operación estival.

La expectativa de récord en el número de pasajeros, el aumento de líneas por parte de Vueling, que prevé operar más de 400 rutas con un déficit de tripulaciones que está provocando retrasos y cancelaciones y la falta de medios que facilita Iberia como operador de handling, son el cóctel que puede desencadenar un colapso total de las operaciones este verano. Si a esto se le une escalas programadas de 35 minutos para cumplir con la operativa programada, nos encontramos ante la imposibilidad de cumplir con los horarios previstos.

Las consecuencias son múltiples retrasos que sufren los pasajeros y trabajadores de Iberia, empresa encargada de prestarle los servicios de handling. Insultos y malos tratos, prolongación de la jornada con horas perentorias…. Son algunas de las consecuencias.

Iberia no cubre con personal suficiente el aumento del tráfico.

Iberia contrata y programa en función de las horas de vuelo programadas y no tiene en cuenta el desfase horario de las demoras que se producen. Esto se cubre con las horas perentorias, es decir, con horas extras que realizan los trabajadores del turno de tarde. Trabajadores que ya están hartos y que no pueden conciliar por el abuso de esta medida. A Iberia le resulta más barato que sus trabajadores hagan esas horas que contratar personal entre otras cosas, porque las paga mal, incumpliendo lo que establece la ley en materia de horas extras/perentorias: deben pagarse al menos como una hora ordinaria, art.35 del E. T.

Además,  se llega tarde a los embarques, a poner calzos y escaleras, a veces faltan autobuses para los embarques y desembarques de los vuelos, faltan push-back en las salidas, los coordinadores van de dos en dos y no atienden de manera correcta sus vuelos. Prisas, embarques rápidos que se cuadran como se puede…. la entrega de equipajes se demora más de lo permisible.

Todo esto rápido y mal, con estrés y ansiedad porque Iberia exige porque su cliente principal, le exige.

Un dato: en el año 2005 eran más de 85 coordinadores  y varias decenas de eventuales en verano y ahora no llegamos a 50 y unos 40 eventuales, con bastante más tráfico que entonces.

En este sentido cabe preguntarse qué hace Aena y cuál es su papel. Como gestor y garante de nuestro sector aéreo debería exigir que se cumplan todas las premisas en materia de seguridad y compromisos que los operadores de handling y compañías aéreas adquieren cuando se comprometen a volar. Lo ponemos en duda: 250 trabajadores subrogados de Groundforce a Iberia el pasado mes de noviembre siguen percibiendo mal sus nóminas, tal y como establece el convenio de sector de handling y las premisas en los pliegos de condiciones en los concursos de handling.

Rizar el rizo. Con la firma del último convenio, los trabajadores de Iberia cedieron 14 días adicionales que ahora se antojan inasumibles. Como alternativa a lo que se está viviendo, muchos han solicitado días de permiso sin sueldo que Iberia deniega, teniendo derecho a ese disfrute si son menos de 15 días y en las proporción 1 trabajador por cada 40 o fracción, tal y como establece el XX convenio colectivo de Iberia en su art. 160, apartado a.

Es una cuestión de costes. La plantilla no había vivido una situación de “kaos” como la que se está viviendo y se prevé de cara a las próximas semanas.

Históricamente la plantilla de Iberia se ha caracterizado por su profesionalidad y valentía a la hora de afrontar los retos que han tenido delante. Son los percusores de la aviación en este país y se sienten orgullosos de ello, pero sin medios, sin los recursos necesarios, sin la formación adecuada, el fracaso y los problemas están garantizados.

O se ponen en marcha soluciones inmediatas o CESHA no descarta el inicio de paros y movilizaciones.

La situación de los trabajadores del servicio de PMR

CESHA, La Coordinadora de trabajadores de handling y sector aéreo denuncia la situación de precariedad y abandono que sufren los trabajadores del servicio de PMR (pasajeros con movilidad reducidad) en los aeropuertos de la red de @aena.

Los representes legales de los trabajadores Ute Pmr Bcn quieren denunciar la máxima precariedad laboral del servicio de atención a pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto del Prat de Barcelona. Este servicio esta gestionado por una subcontrata que Aena saca a concurso cada tres años a precios cada vez más bajo.

Los trabajadores de la empresa trabajan en condiciones de mucha precariedad debido a la falta de personal. Además hay que añadir la constante falta de medios para asistir a los pasajeros y poderles dar una buena atención. Hasta el punto que muchas veces y dependiendo de la carga de trabajo, no hay sillas disponibles para todos, debiendo manejarse por sí mismos, demorando embarques y creando estrés a los pasajeros.

Durante el primer trimestre del año 2016 el aeropuerto del Prat ha registrado un 16% más de pasajeros respeto al trimestre del año anterior y la actividad del servicio de PMR ha registrado en el mes de febrero de 2016, una subida bastante significativa respecto al mismo mes del año anterior y que actualmente se trabaja con una media de 650 asistencias diarias entre las dos terminales T1-T2.

A pesar de todo, la plantilla (120 Trabajadores) sigue siendo la misma desde el año 2012. La subcontrata nunca cubre las bajas y todas la contrataciones se realizan con trabajadores eventuales y a tiempo parciales. El servicio de asistencias a pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto del Prat de Barcelona tiene una plantilla inferior a la que tenían las compañías aéreas en el año 2004 cuando cada una de ellas gestionaba su propio servicio. La formación es escasa. A los trabajadores eventuales no se les proporciona calzado de seguridad y uniformidad adecuada así como a una buena parte de la plantilla fija. Están desorientados y ni siquiera saben cómo moverse en el nuevo trabajo.

Los mandos intermedios que están encargados de gestionar toda la operativa de trabajo están cada vez  más presionados y con pocos recursos para poder cubrir todos los servicios de mostradores, salidas, llegadas y sin tiempo para poder ausentarse de su puesto de trabajo y tomar un descanso. Una buena parte de ellos, a pesar de las responsabilidades, tienen contrato eventual debido a las renuncias a ese puesto.

Los agentes de servicio llegan a caminar 20-25 km a diario en 8 horas de trabajo a lo largo de las terminales. Los conductores trabajan con mucha presión al llevar dentro de los camiones muchos pasajeros, más de lo permitido según las fichas técnicas de los vehículos.

Se ha implementado un servicio de transporte con vehículo eléctrico que circula por el interior de la T1 con el objetivo de reducir los tiempos pero a pesar de esto, se siguen produciendo innumerables retrasos en la recogida de pasajeros, lo que conlleva importantes retrasos para las compañías aéreas. Algunas demoras oscilan entre 50-60 minutos. Estas demoras provocan que muchos pasajeros decidan desembarcar por sus propios medios. Todos los desembarques acaban en llegadas donde sólo dos agentes se hacen cargo de todos los servicios para ayudarles a recoger el equipaje, demorando muchas veces hasta una hora.

La calidad de servicio a los pasajeros PMR no se corresponde con lo que debería ser y se espera de un servicio auspiciado por AENA y no deja de sorprender que tenga contratada a una empresa para que vigile sobre la calidad de servicio de la subcontrata, máxime cuando esta situación va peor año tras año.

Desde CESHA queremos manifestar toda nuestra preocupación de cara a la temporada de verano al considerar que durante este periodo es cuando más volumen de trabajo se registra.

Esta situación se repite en casi todos los aeropuertos de Aena y el coste en imagen y retrasos que se trasladan a las compañías aéreas, hace que la situación se convierta en insostenible.

"Estamos mejor que nunca...."

La situación de los trabajadores de aeropuertos parece no querer mejorar pese a los “esfuerzos” que algunos pretenden hacernos creer.

Si no fuera porque tenemos memoria, diríamos que estamos “mejor que nunca”.

El no recordar, el perder la memoria, implica perder buena parte de los recursos con que contamos para hacer frente a la realidad, en otras palabras, perder nuestra memoria es perder la posibilidad de imaginar, por nosotros mismos, un futuro diferente, un futuro mejor.

Guardar, mantener, conservar, transmitir y difundir la memoria, no son actos puramente conservadores, son actos necesarios para pensar en el cambio y hacerlo posible, lo que significa, entre otras cosas, la construcción de una identidad propia que tiene que ver con la defensa de nuestras condiciones, con la idea de reforzar nuestra profesión.

Y en eso estamos a pesar de las dificultades con las que nos encontramos. Los conflictos que siguen vivos en Canarias nos dan una idea de cómo se está encarando el sector, de cómo se ha consolidado la precariedad y la eventualidad, de cómo está afianzándose un modelo de negocio basado en una alta productividad a precios/salarios de miseria.

Todavía persiste ese sindicalismo de amiguetes que personaliza antes que socializa, el “si te afilias, te coloco, te haré fijo…” y toda esa manipulación que proviene de la propia situación que estamos viviendo. Aprovecharse de todo eso es ruin y malévolo.

Pero CESHA está aquí para seguir recordando que existe otra forma de jugar. Existen otras reglas que tienen que ver con el conjunto, con un todo.

La memoria nos recuerda de dónde venimos y nos alumbra hacia dónde podemos ir, nos da razones para elegir el camino correcto y tomar nuestras propias decisiones.

Existen sobrados motivos para exigir un cambio.

Llegaremos hasta dónde tú quieras llegar.

Precariedad y condiciones de trabajo en los aeropuertos

Se denomina precariedad laboral al estado de situación que viven las personas trabajadoras que, por razones diversas, sufren procesos que conllevan inseguridad, incertidumbre y falta de garantía en las condiciones de trabajo, más allá del límite considerado como normal.

¿Es normal lo que estamos viviendo en los aeropuertos? Digamos que NO.

Recientes estudios demuestran el impacto negativo sobre la salud en general y mental de los trabajadores que se encuentran en esta situación. La temporalidad, la imposibilidad de conciliar con la vida familiar, los bajos salarios y la merma de derechos son claves en este asunto.

La excusa de la crisis en un sector que no ha dejado de crecer, la amenaza permanente sobre las renovaciones en los contratos de handling y los intereses políticos para que vuelen cada vez más aerolíneas sin respetar las reglas del juego son las razones de esta degradación permanente de nuestras condiciones laborales.

Iberia con la firma del nuevo convenio ha implementado una doble escala salarial para los futuros nuevos contratados; Groundforce ha conseguido licencias de handling bajo la marca Iberhandling; Swissport no tiene políticas de empleo conocidas; WFS y Aviapartner son las grandes desconocidas y no se espera de ellas que revolucionen a mejor las condiciones laborales…. Sobre Lesma, la esclavitud amparada por Aena: una vergüenza.

Ante este panorama, a los trabajadores no nos queda más salida que la de organizarse en torno a una idea: UNIDOS, TODOS JUNTOS.

Llamamos a todos los sindicatos alternativos que defiendan la idea de UNIDAD a dar pasos en aras a conseguir ese objetivo.

Y CESHA es esa herramienta.

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