salarios

¿…y el low cost qué?

low cost y la formación

Comprobamos día a día el crecimiento irremediable de esta manera de hacer negocios. No sólo en el sector aéreo sino en muchos de los acontecimientos que vemos cada día.

El “low cost” o “bajo coste” no sería motivo de debate si no fuera por las implicaciones económicas y sociales que produce. Nos interesa la deriva respecto a las condiciones económicas y laborales de los trabajadores. En el sector de aeropuertos, la liberalización del handling y el bajo coste han llevado el sueldo medio de un trabajador de los 28.000€ brutos anuales en 2006 a los 20.000€ brutos anuales en el 2010.

Si analizamos la estructura de costes de una empresa de handling y/o compañía aérea observamos que una parte de los gastos está fuera de su control directo (precio del petróleo, tasas de navegación aérea, tipo de cambio…) y otros dependen de situaciones coyunturales como los ciclos económicos, la seguridad aérea (terrorismo) y desastres naturales (volcanes, huracanes, terremotos…).

Todo esto nos lleva a pensar que el único mecanismo del que disponen para disminuir sus costes operativos es reducir sus costes salariales.

La negociación colectiva cobra aquí su máximo exponente. Necesitamos unos sindicatos renovados, actuales e implicados en la defensa de nuestras condiciones laborales. La actual estructura negociadora mantiene los patrones negociadores de antaño. Liberados “sine die” negociando convenios como churros en empresas ajenas, estructuras jerarquizadas que obedecen a intereses oscuros lejos de la realidad actual y un largo etc que todos conocemos.

La actitud arrogante de unos y el “qué hay de lo mío” de otros también perpetúa el modelo, que debe ser revisado. El comportamiento de algunos trabajadores tampoco ayuda a este cambio. Buscan el amparo y la protección para ocupar esos puestos tan deseados de las trincheras aeroportuarias, el trabajo fácil y cómodo a cambio de la afiliación y el voto.

Esta actitud nos empobrece, nos hace débiles y nos hipoteca. En CESHA estamos por revertir esta situación.

Nuestros  actuales interlocutores no entienden que el único camino para competir con ese fenómeno es la formación, la cualificación continua y la aplicación de los mejores sistemas gestores y que  éste es, el único camino para ser competitivos y productivos, es decir, los mejores.

Pero resulta más barato reducir los salarios que invertir en formación y medios.

De la precariedad viven pero no con nuestro apoyo.

¿Hacia dónde va el handling?

handling

El sector del handling está en caída libre si nadie lo remedia.

Esta es la pregunta que se hacen ahora todos los trabajadores del sector, y lo que es más preocupante, los responsables sindicales de esta situación. CESHA ya advertía a mediados de los 90, con las primeras subrogaciones, que el sector se encaminaba a su total desaparición tal y como lo conocíamos hasta la fecha. Es verdad que los tiempos cambian y había que adaptarse a las nuevas normativas. Pero en vez de buscar salidas favorables para los trabajadores, de afianzar todos aquellos logros conseguidos hasta la fecha, de dar un salto cualitativo hacia delante, se propinó la entrada de tiburones y especuladores (empresas ajenas al sector aéreo) que engrosaron todavía más sus cuentas de negocio, negociando a la baja los derechos de todos nosotros.

En el año 2005 y ante el vacío legal que existía, se firmó el I Convenio del Sector que nos hundió aún más en nuestra precariedad. La Directiva Comunitaria 96/67/CE del consejo 15 de octubre de 1996 tampoco ayuda. ¿Por qué Iberia, que era y es sin duda quien marca la pauta en toda negociación, ya sea con las empresas del sector en ASEATA o con los sindicatos UGT, CC.OO y USO, permite un convenio del sector que está a años luz del que ella posee y le otorga a sus competidoras, aplicar condiciones a la baja a sus trabajadores? Sencillo. Porque desde el primer momento Iberia sabía, con el consentimiento de los sindicatos mayoritarios, que sería ella la que empezaría a desprenderse de personal y los enviaría a empresas donde los derechos son mínimos o inexistentes, y si en algún momento recibiera personal, nunca estarían por encima de su convenio. Al mismo tiempo, Iberia va negociando a la baja su propio convenio, con la justificación de que las empresas competidoras poseen costes laborales mucho más bajos.

Esto que parece ciencia ficción, se está cumpliendo a rajatabla y en pocos años casi todos los trabajadores hemos pasado por varias empresas, vía segregación de actividad o subrogaciones, donde si han tenido suerte y se han unido para luchar por sus derechos, han podido mantener algunos de ellos, pero eso es la excepción, la mayoría se han visto abocados a los chantajes empresariales y sindicales y han tenido que claudicar.

Los firmantes de ese convenio siguen apoyando esta política, excusándose en que por lo menos tenemos convenio y trabajo.

Ahora viene lo peor, el autohandling. Estas empresas pagan a razón de lo establecido en ese convenio (40 horas, unos 900€ netos al mes), del resto, el convenio del sector y el estatuto de los trabajadores. Pero hay más. La actitud de Aena de conceder esa modalidad de handling quitando la parte del negocio a los operadores que entraron en la subasta pensando que esto era un negocio rentable, desbarata todavía más las pretensiones de mantener unas condiciones de empleo razonables. Volvemos a insistir, el autohandling debe desaparecer si queremos que nuestras empresas funcionen y sean rentables. De lo contrario, las subrogaciones nos van a diezmar y cada salto a otra empresa implica la pérdida de derechos y dinero.

Los sindicatos mayoritarios están permitiendo todo esto conformándose con poder firmar el convenio de la empresa de turno y con ello sumar delegados. Lo demás no importa. Si tan preocupados están, firmen un convenio al alza y obliguen a cumplirlo en todas las empresas. No firmen convenios fotocopiados unos de otros, sin importar las condiciones de cada aeropuerto, los tipos de contrato, la estacionalidad de los aeropuertos o por ejemplo si las empresas están establecidas en todo el Estado. Nada, todo vale, como ya dijimos, sólo importa la suma de delegados.

Para conseguir que el sector no desaparezca, debemos convocar a todos los trabajadores a defender de una forma unitaria sus derechos. Porque la responsabilidad final la tenemos todos y cada uno de nosotros cuando nos refugiamos en nuestras empresas y esperamos que no nos subroguen, con la esperanza de que por muy mal que esté, los otros están peor. La realidad es que exceptuando unos pocos, la mayoría estamos en el bombo y más tarde o más temprano, tu empresa se irá del aeropuerto de turno y con ella tu status, y comprobarás que vuelves a empezar después de 10, 20 o 30 años. Esa es la realidad, lo demás, palabras y justificaciones.

Así está el Handling y te aseguramos desde CESHA, que como no tomemos las riendas de nuestro propio destino, iremos a peor. No es catastrofismo, es la realidad pasada y presente y si no, analizad cómo ha cambiado este sector en tan sólo 10 o 15 años. Y lo más importante, se mueve con unos márgenes de beneficios tan escasos, que los únicos perjudicados en el futuro seremos todos nosotros.

Es el momento de actuar. Hacernos valer. Si los que nos tienen que defender no lo hacen, hagámoslo nosotros. No es momento de tener miedo. Debemos desterrar el “handling de bajo coste” porque nuestro trabajo es de calidad y así lo tenemos que vender.

Ante la nueva reforma

reforma laboral

Alzar nuestro grito de protesta, nuestro puño en alto combativo...El próximo 9 de septiembre se aprobará en el congreso la nueva Reforma laboral. Ah, que está Ud viendo el Mundial de baloncesto de Turquía, ah.., perdón, que esto no va con Ud. Dice..., aunque ha llegado a casa derrotado de hacer horas extras para mantener el empleo, ni siquiera con la ilusión de cobrarlas, casi sin ilusión de llegar a la jubilación,... porque tiene que tirar pa´lante con su hijo que ha vuelto a casa a los cuarenta por no poder pagar el alquiler, porque se quedó parado y su mujer tiene un contrato a tiempo parcial en la limpieza de aviones, porque ha llegado después de las vacaciones y se ha encontrado un ERE con indemnizaciones de 20 días. Ahora sí que ve a su nieta todos los días. Que usted nunca se ha metido en nada, que de política no quiere saber, y que será lo que digan otros, porque total nadie le trae el plato de potaje a su mesa. Sepa que esto también va con Ud, porque ahora más que nunca se hace necesario su resabio, su digna preocupación, que sus desvelos no se queden en su dolor de cabeza, que su rabia salga también a la calle a protestar.

Hemos sido herederos del resultado de luchas sociales pasadas tras décadas de muchas carencias, herederos de derechos que ni siquiera hemos disfrutado plenamente porque día a día se renuncia en cada puesto de trabajo a logros históricos para la clase obrera, al derecho a ocho horas de jornada, al derecho del pago puntual del salario, al respeto a las categorías, al contrato de trabajo, al derecho al pleno empleo y a la estabilidad, a la seguridad en el puesto de trabajo para transmitir esa tranquilidad al resto de nuestra vida. Todo esto se ha ido diluyendo, y al igual que no se ama y no defiende la tierra que no se conoce, muchas veces el desconocimiento y el miedo al desempleo y el endeudamiento con un tipo de consumo irracional, han hecho que día a día generásemos un tipo de relación obrero-patronal en la que se cede palmo a palmo sobre este acervo de derechos con los que no teníamos derecho a negociar, se cede al delegar en otros nuestra necesaria lucha diaria, por creernos prescindibles, que todo puede funcionar sin nosotros, y así poco a poco dilapidamos nuestra herencia de dignidad que costó cara, costó la vida de muchos obreros y obreras, costó el exilio y la muerte, costó la protesta, la huelga, la cárcel y la miseria de muchas familias.

Ahora en este año 2010 nos encontramos con un panorama confuso con 4.600.000 parados. Los sectores económicos de la construcción y los servicios aparejados, hundidos por su propia glotonería, por la indigestión de tanto pelotazo, patrocinado por cajas, bancos y administraciones. Un empresariado que habiéndose enriquecido hasta las cejas, gime ahora con lágrimas de cocodrilo para que el Estado le abarate el coste de los trabajadores, y así poder seguir ganando lo mismo que antes o más.

En esta coyuntura de crisis del sistema capitalista, crisis por bulimia económica, que a través de la aglutinación de riquezas ha desvencijado cualquier esperanza de equilibrio y reparto justo, de economía sostenible,  en este contexto, se vuelve a mirar de nuevo hacia nuestro pequeño hatillo de derechos laborales y se aprueba por un nuevo Decretazo zanjar la situación robándonos nuestra tranquilidad. Esta Reforma Laboral que pretende este Gobierno es un nuevo ataque brutal a la seguridad en el empleo. Nos causa estupor que el gobierno trate de amansar la fiera quitándole importancia a la Reforma que piensa aprobar por Decreto, indicando Celestino Corbacho el Ministro de Trabajo, que no será nada “milagrosa”, y Zapatero que “básicamente” no se afectan los derechos laborales, cuando abre la puerta a la gota fría que se va a llevar por delante aspectos socioeconómicos vitales de nuestro empleo y de nuestro desempleo.

Es necesario que las trabajadoras, los trabajadores sepan que esta Reforma pretende:

  • Alterar la línea divisoria entre contratación temporal y fija, para contagiar de precariedad la contratación fija en la empresa.
  • Abaratar el despido creando una nueva figura de contratación fija y precaria.
  • Crear el llamado Fondo de Capitalización de los contratos indefinidos, que pretende que el trabajador costee con sus impuestos y ahorre para su propia indemnización de despido, movilidad geográfica o jubilación.
  • Hace más flexible el despido colectivo e individual por causas económicas, priorizando el aumento del beneficio de la empresa ante el derecho al trabajo, reconocido en la Constitución, de tal manera que una empresa pueda acudir a este tipo de despidos para “superar las dificultades que impidan su buen funcionamiento a través de una más adecuada organización de los recursos”.
  • Utiliza el Contrato de Fomento de Empleo para la Contratación Indefinida para abaratar el despido a 33 días con un tope de 24 mensualidades. Este contrato hasta la fecha era utilizado para colectivos muy concretos de trabajadores (en función de su edad, de su discapacidad, dificultad de inserción en el mercado laboral), pero ahora se utiliza como trampolín, pudiendo ser contratados aquellos desempleados que en los últimos dos años hubiesen tenido contratación temporal, casi todos los trabajadores, cuando en Canarias ha sido la constante, utilizándose con abuso esta figura. Asimismo, dice la Reforma que en la misma empresa, cuando hemos tenido contrato temporal, éste puede ser convertido a este contrato de fomento de empleo. Nos quieren hacer creer que aumentan la fijeza, cuando lo cierto es que aumentan de manera generalizada la precariedad contractual.
  • Premia este tipo de contratos de fomento, con la participación del FOGASA en su indemnización para abaratarle al empresario el coste del despido, facilitando la destrucción del contrato. Por tanto cuando la Reforma habla de fomento de la contratación indefinida lo hace precarizando y dejando atrás la protección del empleo que mantiene el Estatuto de los Trabajadores, nuestro derecho al trabajo.
  • Fomenta la contratación a tiempo parcial, parcializando nuestros derechos económicos.
  • Reconociendo un 40% de desempleo juvenil, abarata sus contratos amparándose simplemente en el factor edad.
  • Favorece que las ETT y las agencias privadas de empleo puedan tener ánimo de lucro, y por lo tanto privatizar y negociar con nuestro desempleo.
  • Define una baja médica por enfermedad común de menos de 20 días como absentismo laboral, y facilita el despido objetivo (a 20 días por año en lugar de 45 días por año) en estos casos.
  • Fortalece la posibilidad de pasar a trabajadoras/es de tiempo completo a tiempo parcial, precarizando su vínculo laboral y su economía.
  • Permite por decreto los “descuelgues salariales” de los convenios invadiendo el ámbito de la negociación colectiva.

Ante todo este planteamiento de la Reforma Laboral, al que se le une la reducción de salarios en el sector público y la reforma del sistema de pensiones, no nos queda más remedio que salir a la calle para denunciar este asalto a nuestra vida social y económica. Ahora más que nunca tu voz es necesaria. No avales con tu silencio esta política económica y estas nuevas reglas del juego en el mundo laboral ¿Porqué tenemos que pagar nosotras las nefastas políticas económicas? ¿Por qué tenemos que pagar nosotros las consecuencias de la avaricia y de la falta de escrúpulos?

En medio de esta situación, ninguna de las Administraciones está actuando con coherencia y con decencia, despilfarrando el dinero público a su antojo, con gastos absolutamente superfluos, veces relacionados con la opulencia de la clase política, veces relacionados con inversión en costes antisociales, ajenos a las necesidades básicas de nuestro pueblo. Sirva como ejemplo, que el mismo día de la pasada Huelga General en el sector público, cuando más austeridad se nos pide a todos, se publicaba en el BOC los gastos de la adjudicación de un contrato por un importe de 81.500,00€ del Gobierno de Canarias para la elaboración de un informe que se define como: "Encuesta de gasto y satisfacción de los usuarios de campos de golf", o el BOC del día 7 de junio que publica gastos de prensa del Gobierno de Canarias por importe de 291.428,58 euros en 36 meses, ¿Debemos pagar de esta manera la publicidad de su mala gestión?-

Muchacho, salta del sillón y vente a hacer oír tu voz en la Huelga General, que esto más que nunca, va contigo.

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