subcontratas

Los contratos de obra y servicio

Una contrata ya no puede justificar un contrato de obra y servicio​

En principio, el contrato temporal de obra o servicio está previsto que únicamente se pueda realizar para efectuar una obra o servicio determinados, con autonomía y sustantividad propia dentro de la actividad de la empresa y con una ejecución limitada en el tiempo y, en principio, de duración incierta (art. 15.1 ET).

Sin embargo, hasta ahora el Tribunal Supremo (TS) había admitido que la celebración de una contrata con otra empresa que actuara como cliente pudiera ser considerada como una "obra o servicio" a los efectos de este contrato, aunque el trabajador siguiera efectuando la actividad ordinaria de la empresa.

Una sentencia de 29 de diciembre de 2020, el TS ha modificado el criterio anterior indicando que ya no es posible seguir manteniendo esta doctrina y había que volver a la definición básica establecida por el Estatuto de los Trabajadores, según la cual, es requisito indispensable que la obra o servicio tenga una autonomía y sustantividad propia dentro de la actividad de la empresa (es decir, que no se desarrolle la actividad ordinaria, regular y básica de la empresa).

Así, valoró que las empresas que ofrecen servicios a terceros - por ejemplo, las empresas de mantenimiento o limpieza y algunos casos en handling- desarrollan su actividad esencial a través de la contratación con terceros y que, por tanto, resulta ilógico sostener que el grueso de aquella actividad tenga el carácter excepcional a que el contrato por obra o servicio busca atender.

En consecuencia, un contrato de obra o servicio únicamente estará justificado y bien efectuado cuando realmente se den las notas de temporalidad establecidas por el Estatuto de los Trabajadores.

VUELING subcontrata una parte del mantenimiento diario en Barcelona

subcontratar mecánicos de aviones

Las subcontración de parte de nuestro trabajo nos empobrece. 

El pasado viernes IBERIA anunció en Barcelona el inicio de una nueva empresa en el mantenimiento de parte de la flota de Vueling en el aeropuerto de El Prat. La decisión se debe al descontento por parte de la aerolínea catalana de los servicios prestados por IBERIA.

Para paliar los déficits existentes en materia de personal, Iberia se compromete a abrir la bolsa de empleo mientras la subcontrata inicia sus trabajos. Sobre la mesa, el contrato finaliza el próximo 21 de diciembre.

Desde CESHA consideramos inaceptable dicha subcontrata (outsourcing) en base a los motivos que se esgrimen para la misma:” es un toque de atención a Iberia”.

El pasado mes de septiembre, Luis Gallego, actual presidente de Iberia, anunció un ERE voluntario de 1.000 trabajadores que afectará principalmente a esa unidad de negocio.

Pensamos que es el inicio de un desmantelamiento progresivo del mantenimiento en línea, siempre criticado por la dirección por su falta de rentabilidad.

Las subcontratas no son más que la sustitución de personal cualificado y bien pagado por trabajadores en peores condiciones laborales.

Desconocemos el por qué el resto de sindicatos aceptaron la propuesto que nos parece injusta e innecesaria.

La solución pasa por contratar y apostar y NO subcontratar.

Sin duda, no es una buena noticia.