Trabajadores handling

La quiebra de Monarch y garantías de empleo

La quiebra de la compañía Monarch y las dudas sobre Air Berlin y otras posibles en un futuro nos ponen en alerta sobre la fragilidad y exposición a la que estamos expuestos todos los trabajadores de handling. Las consecuencias que se pueden derivar podrían ser la aplicación de despidos objetivos por cese de actividad  en base al actual marco regulatorio del Convenio de Sector de handling.

Pero sabemos que con la desaparición de estas compañías vendrán otras que absorberán los pasajeros y que el tráfico en los aeropuertos se mantendrá, aunque temporalmente pueda ver alguna disminución. Y con el paso del tiempo seguirá creciendo. Mientras, los trabajadores afectados estarán en la calle.

Por eso, en el marco de la negociación del IV convenio sectorial, pedimos que se blinden con mejores garantías de empleo, las causas extintivas para proteger mejor nuestros puestos de trabajo.

El mercado es flexible y las compañías y operadores disponen de los suficientes mecanismos para adaptarse a las circunstancias de cada momento.

Desde CESHA pedimos que se analicen detenidamente cada caso para no poner en riesgo puestos de trabajo.

Conciliación familiar en los aeropuertos: una quimera

La podemos definir por ejemplo como: "La participación equilibrada entre mujeres y hombres en la vida familiar y en el mercado de trabajo, conseguida a través de la reestructuración y reorganización de los sistemas, laboral, educativo y de recursos sociales, con el fin de introducir la igualdad de oportunidades en el empleo, variar los roles y estereotipos tradicionales, y cubrir las necesidades de atención y cuidado a personas dependientes".

¿Esto ocurre en nuestros aeropuertos?. Digamos que no. Sólo aquellos trabajadores que demuestren tener cuidados de hijos o personas mayores están sujetas a turnos prefijados y en muchos casos, previas denuncias en los juzgados.

Una de las razones es la imposición de las rotaciones de turnos que disponemos. El famoso 7-2-7-5 (7 trabajados, dos descansos, 7 trabajados y 5 descansos) que proviene de principios de los años 90 y que obedecía a una situación laboral muy diferente.

Para empezar, el tráfico de pasajeros y aeronaves era muy inferior a la actual. La carga de trabajo que se registra hoy, la exigencia empresarial, las condiciones laborales en la que nos encontramos, no permiten una adecuada conciliación familiar.

Nadie en este país trabaja 7, 8 y hasta 9 días seguidos. La rotación salvaje de turnos, casi ilimitados, son una agravante más de la situación que padecemos. Es necesario cambiar este modelo de rotación que haga nuestras jornadas más decentes, más saludables y más conciliadoras.

El ritmo de trabajo, la intensidad, la productividad son conceptos que revisten de una doble cara, que se ponen siempre sobre la mesa para justificar políticas, firmas de convenios y otras medidas  que nos afectan de manera muy directa y que tienen que ver ya, con nuestra salud.

Se habla de la transformación digital, tecnológica, medioambiental……

Por eso desde CESHA pedimos, EXIGIMOS que se abra un debate en este sentido para desarrollar una nueva política de turnos de trabajo acorde con el momento  actual en el que vivimos. Nuestras jornadas de trabajo no son equiparables a la de otros colectivos y en este sentido, cabe defender un coeficiente reductor que avance nuestra edad de jubilación que minimice los efectos nocivos de la actual organización de nuestro trabajo.

No te quedes al margen porque pasar, nos hace más vulnerables.

Liderar para cambiar el sector aéreo

Gracias al trabajo duro y a ciertas condiciones intelectuales, se puede liderar un entorno favorable; sin embargo, al ir ascendiendo en la jerarquía, cada vez puede resultar más difícil mantener esa posición de liderazgo.

Ocurre en nuestro sector: empiezas en facturación/embarques o cargando bodegas en un avión. Un día te llaman y te proponen ser supervisor (durante mucho tiempo ser de CCOO y UGT era una premisa fundamental). Con el tiempo se crean vacantes de Jefe de Servicio y te presentas. Luego Jefe de Unidad, de Turno, de Personal…. hasta llegar a Director/Subdirector de algo.

Si uno es honesto consigo mismo y comprende la calidad y cualidad de las personas que lo rodean, la forma de actuar es obvia: ellos (los trabajadores) poseen el conocimiento, y solo a través de la combinación de ese conocimiento, podemos tener la oportunidad de desarrollar métodos y  soluciones que puedan ser sostenibles. Una de las grandes transiciones es la de pasar de ser a responsable a mando. Cuando por primera vez se tiene la responsabilidad absoluta de la Unidad, la Escala de la empresa…. uno pasa a hacerse cargo ante los empleados y los clientes.

¿Y cómo se hace? Compartiendo y delegando.

Pero para afrontar retos y seguir avanzando, lo difícil no es encontrar las respuestas, sino definir las preguntas adecuadas y si se formulan las cuestiones adecuadas, todo el mundo tendrá la oportunidad de contribuir y todos ganan.

Pero para eso hay que tener cultura de gestión, formación, empatía… cualidades de un líder que por desgracia, escasean.

Y no se motiva a través de la exigencia y control. Han de ser capaces de ofrecer espacios de convivencia y ofrecer oportunidades que hagan suyos los resultados. Sólo desde esta perspectiva se podrá implicar a la plantilla.

Por esta razón, desde CESHA reclamamos un modelo de gestión más profesional, vinculada al saber y a la valía personal, al uso compartido de la información, un modelo que tenga en cuenta a los trabajadores, que somos los verdaderos “hacedores” y los auténticos conocedores de lo que ocurre en nuestros puestos de trabajo.

Porque lo que sobra es el clientelismo y mediocridad.

Sector aéreo y low cost

Level, Norwegian, Eurowings, Wow Air, Boost… todos proyectos low cost de largo distancia, vuelos intercontinentales que van a reformular toda la industria del sector y reconfigurar el papel de los hubs en Europa a medio plazo.

Este nuevo modelo de negocio asestará un duro golpe a las condiciones económicas y laborales de los trabajadores presentes y futuros del sector aéreo y handling.

La estructura de costes  puede vertebrarse en tres partes: aviones, combustible y de personal. Las dos primeras son variables exógenas y no controlables por los operadores mientras que, los costes de personal, es la única variable que controlan de manera directa.

Tenemos la certeza que los trabajadores de aeropuertos, técnicos y TCP corremos el grave riesgo de perecer en esta nueva etapa.

Una industria con un peso específico importante en la economía española y que no deja de crecer. El actual momento geopolítico en el que estamos inmersos está favoreciendo el crecimiento del número de pasajeros y aeronaves en nuestros aeropuertos.

Cabría presuponer que no sólo el empleo sino la calidad del mismo y de nuestras condiciones deberían crecer y consolidarse al ritmo de los beneficios de las empresas que operan en el sector.

Quizás deberíamos echar una mirada al colectivo de estibadores: la unidad de acción es de momento, la clave de su éxito.

Y quizás tendríamos que empezar a pensar en: “ni un paso atrás” también en nuestras condiciones.

Quizás Trump venga a salvarnos

El reciente anuncio de un grupo de congresistas americanos https://goo.gl/RGr8tw  que solicitan al nuevo presidente electo en Estados Unidos Donald Trump, la revocación del permiso concedido a Norwegian para volar desde Europa a USA, azota el sector de las aerolíneas.

En un afán desmesurado y casi obsesivo por proteger los intereses nacionales, esta nueva estrategia desde la Casablanca podría favorecer los intereses del sector aéreo en Europa y particularmente en España.

La entrada en escena del “low cost” en el largo radio por parte de Norwegian ha incentivado que otra compañías de bandera se hayan lanzado a la introducción de “pseudomarcas” para poder competir en ese segmento.

IAG ha sido la última. Air France, Lufthansa https://goo.gl/6T0BGe ya tienen sus respectivas opciones en ese sentido.

Y puede “salvarnos” porque en este sector, los únicos costes que controlan de manera directa las compañías aéreas son los costes de personal: el precio de los aviones, del combustible y las tasas les vienen impuestos.

Unos costes de personal cada vez más bajos como consecuencia de la precariedad que viene viviendo el sector desde hace años, como venimos denunciando desde CESHA, La Coordinadora Estatal del Sector de Handling y Aéreo,  dónde lo único que interesa es la productividad y los beneficios para premiar a los accionistas.

Esta espiral de competencia que nos viene encima va a recaer de manera directa sobre el conjunto de los trabajadores del sector, tanto pilotos, TCP´S como trabajadores de handling.

No seremos nosotros quienes defendamos la política proteccionista y neoliberal de #Trump pero puede que su intervención salve a un sector que está en caída libre.

Se buscan intelectuales en handling: son indispensables

¿Usan el cerebro los sindicalistas? Seguro que sí pero no como nos convendría. La intelectualidad viene precedida de la lectura, el pensamiento, la estructuración de la idea y su maduración. Es un proceso de reflexión que requiere tiempo y discusión. En cambio, la toma de decisiones en el sindicalismo tiene otras diatribas, otros parámetros que no nos aportan rigor, ni mejoras en nuestra vida como trabajadores.

En épocas de bonanza económica el papel, el rol de los sindicalistas es fácil y sencilla pero cuando vivimos épocas como la actual, se requiere valentía, voluntad y sobre todo diagnóstico.

Esperamos claridad en el análisis de las situaciones y, a ser posible, conocimiento suficiente para indicar soluciones correctas frente a los diversos problemas que se plantean.

Porque han sido elegidos para llevarnos a buen puerto y bajo el compromiso de llevar a cabo determinadas acciones en favor de los trabajadores, en favor de todos.

La condición de no generar o no agravar los conflictos es fundamental para quien ejerce con tanta responsabilidad este cargo. Generar expectativas y acudir a unas elecciones con un programa para luego no cumplirlo, es una provocación. Decirle a un trabajador eventual que si “me votas y te afilias” te haré fijo es una calumnia. De aquí que el delegado sindical ocupe realmente una posición contradictoria entre el discurso y la acción posible, y se vea abocado casi siempre a provocar decepción: no cumplir lo prometido, o, hacerlo con tantas concesiones que provoca desilusión y enfado.

Y así estamos los trabajadores de handling en los aeropuertos. Inmersos en una lucha continua de promesas de mejoras, con subrogaciones que diezman nuestros derechos, con promesas de demandas que no llegan mientras el verano avanza imparable ahogándonos en jornadas interminables de trabajo, haciendo miles de horas extras, con contratos basura a eventuales por dos horas semanales y que acaban haciendo muchas más.

Porque estamos asistiendo a la descomposición acelerada de un sector, producto no sólo de las circunstancias actuales, sino también de los movimientos generados por la globalización con su espiral de acumulación de la riqueza en pocas manos y el crecimiento de las desigualdades. Aquí, en este punto, legitimados por fuerzas sindicales que admiten y formalizan las dobles escalas salariales y el mal uso de los contratos eventuales, todos en fraude de ley.

No se trata sólo de ser críticos ante lo que ocurre sino de formalizar un discurso para utilizar todos los recursos disponibles para enfrentarnos a una etapa extremadamente tóxica, que ha tendido a debilitar y anular a todos los actores sociales que podían enfrentarse a ella, comenzando por los sindicatos.

Es urgente y necesario hilar un nuevo discurso, fijar nuevas metas y diseñar nuevas estrategias para combatir el estado actual de nuestro sector. De no ser así, prevalece el miedo y la reafirmación de las estructuras actuales de poder y decisión que acabará por precarizarlo todavía más.

El papel de los líderes, de los intelectuales en nuestro sector, nos parece importante. Son indispensables, aunque no suficiente porque cada uno de nosotros debe jugar su papel acorde con la época que estamos viviendo.

Sector aéreo: reconversión o precarización (2)

SEGUNDO ROUND Ganadores: Compañías Aéreas: se han reducido sus costes asociados al servicio de handling.

Ganadores dudosos: Operadores de asistencia en tierra a terceros: se han producido reducciones en los márgenes de beneficios asociados a la guerra de precios.

Perdedores: TRABAJADORES.

En el PRIMER ROUND hemos perdido derechos tras las subrogaciones vividas (pérdida de poder adquisitivo, disfrute de billetes de avión- derecho protegido de forma irregular por el Convenio del Sector y que impide al Poder Judicial llegar a hacerlo efectivo-, etc.), ¿qué nos toca ahora para que los ganadores y ganadores dudosos puedan tener beneficios? Nos toca PERDER NUEVAMENTE. Sus beneficios provienen de la reducción de costes en la mano de obra.

Gran parte del sector aeroportuario europeo ha realizado huelgas durante el año (Bélgica, Francia, Alemania, Italia, etc.), en la mayoría de los casos propiciado por controladores aéreos, salvo en Alemania en la que participaron todos los empleados de los aeropuertos que dependían de la función pública. Este hecho nos hace pensar: ¿los controladores aéreos? ¿sólo los controladores aéreos? ¿y que les pasa a los trabajadores de handling, no tienen nada que decir?.

Sin los controladores aéreos, los aviones no despegan, pero sin los trabajadores de handling los aviones despegarían vacíos de maletas y pasajeros, quizás más ligeros, así las compañías aéreas podrían añadir a su reducción de costes por servicios de handling, reducciones de costes de combustible.

Somos rehenes de un lobby llamado "SINDICATOS MAYORITARIOS" que actúan de asesores de las empresas de handling y las aerolíneas y que nos tienen cautivos en base a sus intereses y no los nuestros. No se entiende la inacción.

Y no, no ha sido un error, no aparecemos en la lista, en España no nos hemos ni inmutado. Aquí no tenemos ni frío ni calor. Aquí somos los estoicos caballeros señoritos del sur.

La situación de los trabajadores del servicio de PMR

CESHA, La Coordinadora de trabajadores de handling y sector aéreo denuncia la situación de precariedad y abandono que sufren los trabajadores del servicio de PMR (pasajeros con movilidad reducidad) en los aeropuertos de la red de @aena.

Los representes legales de los trabajadores Ute Pmr Bcn quieren denunciar la máxima precariedad laboral del servicio de atención a pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto del Prat de Barcelona. Este servicio esta gestionado por una subcontrata que Aena saca a concurso cada tres años a precios cada vez más bajo.

Los trabajadores de la empresa trabajan en condiciones de mucha precariedad debido a la falta de personal. Además hay que añadir la constante falta de medios para asistir a los pasajeros y poderles dar una buena atención. Hasta el punto que muchas veces y dependiendo de la carga de trabajo, no hay sillas disponibles para todos, debiendo manejarse por sí mismos, demorando embarques y creando estrés a los pasajeros.

Durante el primer trimestre del año 2016 el aeropuerto del Prat ha registrado un 16% más de pasajeros respeto al trimestre del año anterior y la actividad del servicio de PMR ha registrado en el mes de febrero de 2016, una subida bastante significativa respecto al mismo mes del año anterior y que actualmente se trabaja con una media de 650 asistencias diarias entre las dos terminales T1-T2.

A pesar de todo, la plantilla (120 Trabajadores) sigue siendo la misma desde el año 2012. La subcontrata nunca cubre las bajas y todas la contrataciones se realizan con trabajadores eventuales y a tiempo parciales. El servicio de asistencias a pasajeros con movilidad reducida en el aeropuerto del Prat de Barcelona tiene una plantilla inferior a la que tenían las compañías aéreas en el año 2004 cuando cada una de ellas gestionaba su propio servicio. La formación es escasa. A los trabajadores eventuales no se les proporciona calzado de seguridad y uniformidad adecuada así como a una buena parte de la plantilla fija. Están desorientados y ni siquiera saben cómo moverse en el nuevo trabajo.

Los mandos intermedios que están encargados de gestionar toda la operativa de trabajo están cada vez  más presionados y con pocos recursos para poder cubrir todos los servicios de mostradores, salidas, llegadas y sin tiempo para poder ausentarse de su puesto de trabajo y tomar un descanso. Una buena parte de ellos, a pesar de las responsabilidades, tienen contrato eventual debido a las renuncias a ese puesto.

Los agentes de servicio llegan a caminar 20-25 km a diario en 8 horas de trabajo a lo largo de las terminales. Los conductores trabajan con mucha presión al llevar dentro de los camiones muchos pasajeros, más de lo permitido según las fichas técnicas de los vehículos.

Se ha implementado un servicio de transporte con vehículo eléctrico que circula por el interior de la T1 con el objetivo de reducir los tiempos pero a pesar de esto, se siguen produciendo innumerables retrasos en la recogida de pasajeros, lo que conlleva importantes retrasos para las compañías aéreas. Algunas demoras oscilan entre 50-60 minutos. Estas demoras provocan que muchos pasajeros decidan desembarcar por sus propios medios. Todos los desembarques acaban en llegadas donde sólo dos agentes se hacen cargo de todos los servicios para ayudarles a recoger el equipaje, demorando muchas veces hasta una hora.

La calidad de servicio a los pasajeros PMR no se corresponde con lo que debería ser y se espera de un servicio auspiciado por AENA y no deja de sorprender que tenga contratada a una empresa para que vigile sobre la calidad de servicio de la subcontrata, máxime cuando esta situación va peor año tras año.

Desde CESHA queremos manifestar toda nuestra preocupación de cara a la temporada de verano al considerar que durante este periodo es cuando más volumen de trabajo se registra.

Esta situación se repite en casi todos los aeropuertos de Aena y el coste en imagen y retrasos que se trasladan a las compañías aéreas, hace que la situación se convierta en insostenible.

"Estamos mejor que nunca...."

La situación de los trabajadores de aeropuertos parece no querer mejorar pese a los “esfuerzos” que algunos pretenden hacernos creer.

Si no fuera porque tenemos memoria, diríamos que estamos “mejor que nunca”.

El no recordar, el perder la memoria, implica perder buena parte de los recursos con que contamos para hacer frente a la realidad, en otras palabras, perder nuestra memoria es perder la posibilidad de imaginar, por nosotros mismos, un futuro diferente, un futuro mejor.

Guardar, mantener, conservar, transmitir y difundir la memoria, no son actos puramente conservadores, son actos necesarios para pensar en el cambio y hacerlo posible, lo que significa, entre otras cosas, la construcción de una identidad propia que tiene que ver con la defensa de nuestras condiciones, con la idea de reforzar nuestra profesión.

Y en eso estamos a pesar de las dificultades con las que nos encontramos. Los conflictos que siguen vivos en Canarias nos dan una idea de cómo se está encarando el sector, de cómo se ha consolidado la precariedad y la eventualidad, de cómo está afianzándose un modelo de negocio basado en una alta productividad a precios/salarios de miseria.

Todavía persiste ese sindicalismo de amiguetes que personaliza antes que socializa, el “si te afilias, te coloco, te haré fijo…” y toda esa manipulación que proviene de la propia situación que estamos viviendo. Aprovecharse de todo eso es ruin y malévolo.

Pero CESHA está aquí para seguir recordando que existe otra forma de jugar. Existen otras reglas que tienen que ver con el conjunto, con un todo.

La memoria nos recuerda de dónde venimos y nos alumbra hacia dónde podemos ir, nos da razones para elegir el camino correcto y tomar nuestras propias decisiones.

Existen sobrados motivos para exigir un cambio.

Llegaremos hasta dónde tú quieras llegar.

"Sorpasso" de CESHA en Palma

Se celebraron las elecciones sindicales en Groundforce Palma con un gran resultado para CESHA.

CESHA 4

CCOO   4

USO      3

UGT      2

Este resultado sólo se explica desde el hartazgo y cansancio de los trabajadores hacia los sindicatos más representativos y la pérdida constante de derechos y deterioro de nuestras condiciones  laborales.

La sociedad cambia y evoluciona y lo mismo deben hacerlo las instituciones que nos representan y en este sentido, La Coordinadora surge y se desarrolla en un marco nuevo de toma de decisiones y representación transversal que no desprecia a sus afiliados si no que son la base para su impulso.

No es fácil porque nos desprecian y acosan con acusaciones maliciosas, en campañas sindicales con promesas infundadas hacia los trabajadores más débiles y en condiciones más precarias, con la amenaza permanente de que ellos son SIEMPRE la garantía: LA SOLUCIÓN NO PUEDE PROVENIR DE QUIÉNES NOS HAN LLEVADO A ESTA SITUACIÓN.

No somos muleta de nada. El sistema necesita colaboradores necesarios para seguir generando desigualdad y precariedad.

A partir de aquí, sólo el trabajo, la complicidad y el compromiso de seguir trabajando para encontrar el equilibrio entre el beneficio empresarial y los derechos de quiénes lo hacen posible. La relación debe ser sostenible.

Lo que ha ocurrido en Palma es un ejemplo para otros trabajadores en otros aeropuertos. CESHA es la herramienta perfecta que aglutina experiencia y eficiencia.

Contamos contigo para cambiar las reglas del juego en el sector aéreo.

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